Aranceles de Colombia a Ecuador: el decreto que redefine el comercio bilateral
Los aranceles de Colombia a Ecuador ya no son una amenaza diplomática: son una realidad normativa con impactos concretos sobre el comercio, la industria y la frontera. El Gobierno colombiano publicó el proyecto de decreto que impone un arancel del 30% a productos ecuatorianos y restringe el ingreso terrestre de mercancías sensibles, como respuesta directa a la “tasa de seguridad” aplicada por Quito.
Aunque el decreto se presenta como una medida de defensa de la seguridad nacional, su alcance va mucho más allá. Afecta alimentos básicos, insumos industriales, manufacturas clave y flujos logísticos binacionales, en un contexto de alta dependencia comercial, tensiones energéticas y presión política internacional.
Lo que está en juego no es solo una retaliación temporal, sino el equilibrio de una relación comercial asimétrica que sostiene empleos, cadenas productivas y economías regionales a ambos lados de la frontera.
Aranceles de Colombia a Ecuador: qué establece el decreto
El proyecto del Ministerio de Comercio impone aranceles de Colombia a Ecuador del 30% ad valorem a 23 partidas arancelarias, desagregadas en 73 subpartidas, todas originarias de Ecuador. La medida se sustenta en los principios de reciprocidad, seguridad nacional y defensa productiva, invocando excepciones previstas en la CAN y la OMC.
Los productos afectados se concentran en cinco grandes grupos:
Agroalimentos
Incluye fríjoles y legumbres secas, arroz en distintas presentaciones, banano y plátano, azúcar de caña (cruda y refinada) y cacao en polvo. Son bienes de alta rotación y sensibilidad política, con impacto directo en precios y abastecimiento.
Aceites y grasas
Aceites de pescado y grasas vegetales, incluida la palma, claves tanto para la industria alimentaria como para cadenas de procesamiento.
Bebidas e insumos
Alcohol etílico (etanol), utilizado en alimentos, bebidas, biocombustibles e industria química.
Minerales e insumos industriales
Arcillas y bentonita, esenciales para construcción, cerámica y procesos industriales.
Manufacturas
Plásticos (PVC, envases, empaques, adhesivos), llantas, papel y cartón para embalaje, sacos, calzado, tuberías metálicas, perfiles de acero y aluminio, además de herramientas de perforación.

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Restricciones fronterizas: el golpe más duro para la frontera
Más allá de los aranceles de Colombia a Ecuador, el decreto introduce restricciones administrativas al ingreso por vía terrestre, concentradas en los pasos de Ipiales y Puerto Asís, con dos niveles de severidad.
Restricción temporal (30 días hábiles)
Afecta principalmente al arroz, que no podrá ingresar por frontera terrestre bajo ningún régimen aduanero. La medida busca frenar el contrabando, estabilizar precios internos y proteger la seguridad alimentaria.
Restricción indefinida
Los aranceles de Colombia a Ecuador aplican a productos agropecuarios frescos y altamente sensibles, entre ellos:
- Papa, cebolla, tomate y leguminosas
- Banano, plátano, coco, aguacate y frutas de pasifloras
- Camarón, langostino y algunos productos pesqueros
El argumento central es el riesgo fitosanitario, sanitario y de contrabando, pero el efecto inmediato es un golpe directo a la economía fronteriza y al comercio informal que sostiene miles de hogares.

Insumos para fentanilo y control aduanero reforzado
El decreto incluye un capítulo específico sobre mercancías usadas en la producción de fentanilo, restringiendo el ingreso terrestre de insumos químicos como ácido clorhídrico y óxido de dietilo.
Aquí, los aranceles de Colombia a Ecuador se cruzan con la agenda de seguridad regional y la presión internacional (especialmente de Estados Unidos) sobre el control de drogas sintéticas.
El incumplimiento de estas restricciones tendrá consecuencias severas: aprehensión de la mercancía y del medio de transporte, sin posibilidad de legalización o reembarque.
Impacto sobre importaciones colombianas: sectores bajo presión
Desde la perspectiva colombiana, los aranceles de Colombia a Ecuador encarecen insumos clave para:
- Industria del plástico y empaques
- Construcción y metalmecánica
- Agroindustria y alimentos procesados
Aunque Ecuador representa solo alrededor del 1,2% de las importaciones totales de Colombia, el impacto es sectorial y regional, especialmente en Valle del Cauca, Nariño y Putumayo, donde la integración productiva es mayor.

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Impacto sobre exportaciones: Colombia es el más expuesto
El mayor riesgo no está en lo que Colombia deja de comprar, sino en lo que puede dejar de vender. Ecuador es el segundo destino de las exportaciones no minero-energéticas colombianas y absorbe cerca del 7% de todas sus importaciones.
Las simulaciones oficiales incluidas en el decreto advierten que los aranceles de Colombia a Ecuador del 30% podrían provocar una caída de hasta 97% en las exportaciones colombianas a Ecuador, afectando:
- Energía eléctrica
- Medicamentos y farmacéuticos
- Vehículos y autopartes
- Insumos industriales y químicos
Departamentos como Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca, Cundinamarca y Bolívar, que concentran cerca del 90% de esas exportaciones, sentirían el golpe en empleo e ingresos.
Un decreto temporal con riesgos estructurales
El decreto de aranceles de Colombia a Ecuador entraría en vigencia cinco días después de su publicación y se mantendría hasta que Ecuador levante su tasa del 30%. En teoría, es una medida temporal. En la práctica, abre la puerta a una normalización del comercio como herramienta de presión política.
Los aranceles de Colombia a Ecuador muestran que el conflicto ya no es solo diplomático. Es productivo, territorial y estratégico. Y mientras no haya una salida política clara, los costos seguirán acumulándose donde siempre: en la frontera, en la industria y en el empleo.
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