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lunes, 18 de mayo de 2026
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¿Puede Colombia producir automóviles eléctricos?

Dentro de lo esbozado en el Conpes de Reindustrialización se habla de producir automóviles eléctricos y electrificar el parque automotor. Además esta propuesta forma parte del plan de transición energética.
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Un examen de la situación del mercado mundial de automóviles eléctricos revela las dificultades insalvables que tiene esta propuesta.  

En el mercado mundial de automóviles eléctricos solamente compiten grandes jugadores que están fuertemente respaldados por sus respectivos Estados.

De esta forma en el mercado no se enfrentan solamente las empresas, sino los países con su músculo financiero, su inversión en infraestructura, su provisión de energía barata y con la preparación de mano de obra calificada.

Uno de los principales problemas de Colombia es la caída de la inversión pública y privada, causadas entre otras razones por la ineficiencia gubernamental y la incertidumbre del sector privado sobre las reglas del juego económico. El cierre de la planta de Colmotores del país es apenas un síntoma de que aun en la línea de motores de combustión, Colombia enfrenta obstáculos tanto en materia de producción como de ensamblaje.

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La producción de automóviles eléctricos es asunto de grandes

Recientemente el gobierno de Estados Unidos,  elevó enormemente los aranceles a los productos ecológicos chinos, entendiendo por ello a automóviles eléctricos, baterías de litio, minerales críticos y células solares. Subiéndolos en el caso de los  automóviles hasta el 100 por ciento.

En la última década se ha acentuado la tendencia al proteccionismo entre Estados Unidos y otros países occidentales para resguardar su producción nacional, en los setenta lo hicieron para detener la inundación de vehículos japoneses, dado que la producción de automotores forma parte esencial de su tejido industrial.

La amenaza actual para la industria automotriz occidental la constituyen los automóviles eléctricos chinos que han logrado una gran competitividad en calidad y precio, apoderándose de una parte importante del mercado . En 2023, la empresa china BYD superó a Tesla como productor de vehículos eléctricos habiendo aumentado en 64% con respecto a 2022 las exportaciones de estos vehículos, superando a Japón como mayor exportador de automóviles.

En el proteccionismo coinciden Biden, Trump y la presidente de la Comisión Europea, Úrsula von der Layen, quienes en su disputa con China califican la avalancha de vehículos eléctricos chinos como producto de una manipulación del mercado y de las ayudas estatales.

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China, un gran jugador en el mercado mundial de automóviles eléctricos

Las empresas chinas, además de las ayudas estatales controlan toda la cadena productiva, desde la tecnología de las baterías, los microchips, la propiedad de empresas de litio y los barcos de transporte de automóviles. Con mano de obra más barata que sus competidores y una acelerada innovación de los componentes, China se empeña en cumplir su plan Made in China 2025 y controlar hasta el 80% de las cadenas de valor. 

La industria automotriz ha ocupado un papel fundamental en la industrialización debido a la variedad de sus componentes y el alto nivel de conocimientos y tecnologías que requieren su desarrollo. Su relación con los sectores químicos, minero, siderúrgico y electrónico, además del uso de mano de obra calificada, hacen que muy pocos países concentren la mayor parte de la producción mundial, toda vez que entrar en esta industria no es fácil y requiere grandes capitales y el acceso a mercados masivos.

Colombia con un mercado pequeño, pocos estímulos para la producción o ensamblaje y un mercado abierto por los múltiples tratados de libre comercio que facilitan la importación de productos terminados no tiene mayor atractivo para las empresas de un sector que aumenta día a día su complejidad con la producción de vehículos eléctricos. 

En un futuro no muy lejano los automóviles eléctricos pueden reducir los costos de energía e incluso de fabricación, pero todavía enfrentan dificultades especialmente por los largos periodos de carga, la autonomía limitada y la escasez de puntos de recarga. La superación de estos obstáculos requiere enormes inversiones estatales y fuertes inversiones en desarrollo tecnológico.

Las baterías de litio suponen enormes retos en materia de innovación, acceso a las fuentes de litio, componente fundamental de las baterías y  enormes economías de escala. Por ello, las grandes empresas como la china BYD, optan por crear plantas en lugares estratégicos que permiten abaratar costos de transporte, y así, acceder a grandes mercados como los de Europa oriental en Hungría o América Latina y Estados Unidos con México y Brasil.

En el pasado cercano muchas empresas de automóviles subcontrataron el suministro de partes, componentes y materias primas, pero desde la pandemia y con los conflictos geopolíticos, asegurar la estabilidad de las cadenas de suministro se está volviendo cada vez más difícil. Un ejemplo de este complejo panorama es el caso de BYD que solo subcontrata las elaboraciones de los neumáticos y ventanas.

El programa chino Made in China 2025 establece la meta de que el 80% de todos los insumos necesarios para la producción se obtenga en China.

Tanto China como Estados Unidos subsidian la producción y el consumo de automóviles, pero China lo hace en mayor medida con fuertes apoyos a investigación y desarrollo tecnológico. En Estados Unidos el programa de subsidios de Biden con la Ley de Reducción de la Inflación de 2022 es la más reciente iniciativa de este tipo.

Para eludir los aranceles, China ha  instalado plantas de producción en países que tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos tales como Marruecos, México y Corea del Sur. Esta estrategia fue usada por los chinos en la producción de paneles solares en la década pasada cuando instalaron producción en el sudeste asiático como Malasia, Vietnam, Tailandia y Camboya.

Si bien los aranceles más altos en Europa y Estados Unidos protegen sus mercados de las exportaciones chinas, BYD y otras empresas chinas competitivas de automóviles eléctricos evitarán algunos de estos aranceles aumentando la producción fuera de China. 

La empresa china BYD abrirá una planta de ensamblaje en Hungría en 2026 y en Brasil a finales de 2024, y la compañía también planea abrir una en México. Si bien los mayores costos de producción en estos países pueden aliviar algunos riesgos de que los automóviles eléctricos chinos inunden varios mercados, las empresas chinas que fabrican vehículos eléctricos fuera de China seguirán beneficiándose de los subsidios chinos para piezas y componentes importados.

Hay una verdadera guerra comercial alrededor de la producción de vehículos eléctricos. En las circunstancias mundiales la eventual producción de automóviles eléctricos y la electrificación del transporte enfrenta obstáculos enormes.

En estas condiciones la idea de producir automóviles eléctricos en Colombia enfrenta obstáculos enormes y no parece haber un mayor desarrollo de esta propuesta.