Colombia evalúa nuevos incentivos para la industria automotriz

Con el propósito de dinamizar la industria automotriz, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha puesto en circulación un proyecto de decreto que regula la importación de vehículos y autopartes.
La propuesta del Gobierno se enmarca en la anunciada política de aranceles inteligentes. Con el Decreto, la industria automotriz podrá importar con arancel 0% los vehículos que vienen de los países con los cuales Colombia no tiene TLC. Además, quedarán eximidas del impuesto de importación las autopartes que se usen para ensamblar vehículos.
Le puede interesar: Proyecto de ley busca sancionar a pasajeros violentos en el transporte aéreo
La propuesta de decreto para fomentar la industria automotriz amplía lo que ya venía
El proyecto de decreto del Gobierno es una modificación del Decreto 1880 de 2021 que creó el Instrumento Arancelario para el Mejoramiento Ambiental y de la Seguridad Vial (lamas), el cual consiste en un cupo para la importación de vehículos con cero aranceles en el marco del Programa de Fomento para la Industria Automotriz (Profia).
Este mecanismo se contempló como un plan de salvamento a la industria automotriz en el marco de la pandemia de Covid-19. De acuerdo con la evaluación del Gobierno, los resultados han sido positivos, pues la producción de vehículos de las empresas beneficiadas pasó de 56.960 unidades en 2021 a 68.970 en 2022.
En los dos años de aplicación, el cupo de importación se ha cubierto en su totalidad. Las importaciones de vehículos bajo este mecanismo pasaron de 5.449 vehículos en 2021 a 6.897 en 2022.
¿Qué plantea de nuevo el proyecto de decreto?
El principal cambio que propone el Proyecto de decreto es que para beneficiarse de la norma hay que ser productor local. En este sentido, solo serían beneficiarias las ensambladoras Sofasa, Colmotores y Foton Corautos Andino, si demuestran crecimiento en sus niveles de producción e inversión.
La propuesta del Mincomercio para fomentar la industria automotriz limitaría el cupo de importación a modelos y líneas que no compitan con los que se produzcan en Colombia, lo cual representa una ventaja de las ensambladoras frente a los importadores del sector.
El nuevo decreto también especifica el grado de desensamble que deben tener las autopartes importadas, tema que antes no estaba definido. Así mismo, se espera que incluya un nivel mínimo de importaciones de vehículos eléctricos, en línea con la política de transición energética del gobierno.
Le puede interesar también: Exportaciones de la industria del cuero: van 8 años a la baja
Algunas limitaciones del proyecto de decreto
Las importaciones de vehículos que no pagan arancel son las que provienen de países con los que se tiene TLC: Estados Unidos, México, Argentina, Brasil y la Unión Europea. De esta manera, la medida promovería las importaciones de China, Japón, India o Tailandia, que actualmente deben pagar un 35% de arancel.
Para José Clopatofsky, aunque la propuesta pareciera tener sentido, la medida es insuficiente para reactivar el sector y puede ser incluso contraproducente.
El experto explica que la dinámica de la industria automotriz es jalonada por la salud de la economía, que tiene que ver con las tasas de interés, el precio de los combustibles y la demanda, entre muchos otros factores que no se resuelven estimulando la importación masiva de vehículos a menor precio.
Contexto de la industria automotriz colombiana
La industria automotriz tuvo una participación del 1,7% del PIB y generó 45.000 empleos directos y 330.000 indirectos en 2022, según un informe del sector hecho por Renting Colombia.
La industria automotriz colombiana atraviesa cambios significativos, pues su producción ha disminuido debido a un aumento en las importaciones de vehículos terminados. En 2012, representaba el 2,86% del PIB manufacturero, pero en 2022 disminuyó al 2%, con cálculos a partir de las cifras del DANE.
El déficit comercial en esta industria promedió los USD $3.500 millones al año en las últimas dos décadas. El contexto internacional ha encarecido los vehículos y nuevas fuentes de importación han surgido, que compiten con los fabricantes nacionales.
De acuerdo con las cifras del DANE, entre 2019 y 2022 las exportaciones de vehículos disminuyeron en un 44%. El principal destino, en este periodo, fue el mercado ecuatoriano. Aunque las ventas de vehículos en el mercado interno han aumentado, la producción local ha declinado, y las exportaciones de autopartes son el punto positivo en el sector.