Comercio con Venezuela bajo presión en 2025
La crisis política en el país vecino y las vicisitudes de su economía, han determinado el débil comercio con Venezuela. En medio de una profunda dificultad para las exportaciones, crece uno de los retos más difíciles para el gobierno de Gustavo Petro, que mantiene posiciones ambiguas frente a la relación comercial con Venezuela.
El comercio con Venezuela no levanta cabeza. Nuevamente las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela atraviesan tiempos de crisis. Esta vez, por cuenta de la participación de embajador colombiano en la toma de posesión de Nicolás Maduro, tras unas controvertidas elecciones cuyos resultados apenas han sido reconocidos por unos pocos países, por razones ideológicas en unos casos y en otras geopolíticas, entre los que se encuentran Bolivia, Cuba, Honduras, Nicaragua, China, Irán y Rusia.
El mercado venezolano es importante para Colombia por su composición, pues el 97% del comercio es de manufacturas. En la década de 1990, el comercio con Venezuela ascendía en promedio a 2,9 millones de toneladas de bienes por USD $1.814 millones.
Aunque la balanza comercial fue desfavorable para Colombia, su oferta exportadora era más diversa, destacando productos manufacturados como químicos, alimentos, ropa y vehículos. Por su parte, las importaciones colombianas desde Venezuela se concentraban en productos metalúrgicos, químicos y derivados del petróleo.

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Influencia de las crisis políticas en el comercio con Venezuela
Las relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela se deterioraron debido a tensiones políticas, agravadas durante el gobierno de Iván Duque, quien reconoció a Juan Guaidó como presidente de Venezuela. Con la llegada de Gustavo Petro, se inició una lenta reactivación de los lazos diplomáticos y comerciales, incluyendo la reapertura de la frontera, pero los intercambios no han llegado a los niveles de antes.
Entre enero y noviembre de 2024 Colombia exportó 470.000 toneladas de productos a Venezuela por un valor de USD $886 millones, el mejor resultado desde 2016. La Cámara Colombo Venezolana proyecta que en 2024 el comercio bilateral supere los USD $1.000 millones.
Aunque están lejos de su potencial, el crecimiento de las exportaciones representa una buena noticia para más de 900 empresas, principalmente en sectores como la fabricación de plásticos, aceites y grasas, confitería, jabones, detergentes, acero, químicos, farmacéuticos, entre otros.
En 2008 las exportaciones observaron su mejor momento. Colombia exportó 2,3 millones de toneladas por un valor de USD $6.000 millones. Tras la agudización de las crisis bilaterales y los cierres de fronteras el comercio llegó en 2019 a 162.000 toneladas por valor de USD $123.000 millones.
Las importaciones colombianas de productos venezolanos alcanzó las 325.000 toneladas entre enero y octubre de 2024, por un valor de USD $112 millones. Dato similar al de 2018 cuando el país compró 332.000 toneladas por valor de USD $137 millones a Venezuela.

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El futuro de las relaciones: ambigüedad e incertidumbre
El comercio con Venezuela se ha visto afectado por las dificultades en el crecimiento del país vecino debido a la política errática del gobierno de Maduro, las sanciones que Estados Unidos ha colocado a ese país y las dificultades logísticas en una frontera que se ha visto afectada por violencias de todo tipo, incluyendo una generalización de economías ilegales incluyendo el narcotráfico.
Aunque el gobierno de Petro ha intentado normalizar y fortalecer el comercio con Venezuela, su representación en ese país se ha hecho con criterios más políticos que comerciales y las eventuales y en gran medida infructuosas negociaciones de paz con sectores armados que tienen presencia en ese país, aunque parecían ser una ocasión para la normalización, no han despertado el interés de los empresarios colombianos que en su mayor parte miran con escepticismo o desconfianza las política del gobierno de Petro, especialmente en materia de seguridad.

El gobierno ha tenido una actitud ambigua ante la situación venezolana pues al tiempo que mantiene los lazos diplomáticos, cuestiona el resultado electoral. Las propuestas hechas desde el gobierno colombiano de hacer una especie de Frente Nacional, como el que gobernó a Colombia después de 1957 o publicar las actas con los resultados detallados, han sido recibidas con indiferencia o desprecio por parte del gobierno de Venezuela.
En estas condiciones y a pesar de que Venezuela es un mercado natural para Colombia por su cercanía, extensa frontera y lazos culturales, no se espera sino un crecimiento inercial y vegetativo de los intercambios.
La satanización de Petro a la economía petrolera, se convierte en un obstáculo adicional ya que en el pasado muchos de los intercambios estaban ligados a productos de esta área.
La suerte del comercio con Venezuela va estar muy influida por las pautas que tenga la administración de Donald Trump, pues nuevas sanciones o bloqueos, pero también una cierta normalización, que no se puede descartar, determinarán la actitud del gobierno colombiano y los empresarios colombianos hacia los negocios con Venezuela.