Cerca de 9,2 billones de pesos perdidos entre 2020 al 2021 y una pregunta pendiente: ¿cómo frenar la corrupción de la salud en Colombia?
Millonarios recursos destinados a garantizar servicios médicos han terminado involucrados en casos de corrupción de la salud que aún generan preocupación en el país.

Contratos irregulares, sobrecostos en medicamentos, pagos por servicios no prestados y beneficiarios ficticios han sido algunas de las prácticas y de la corrupción de la salud en Colombia identificadas por organismos de control y entidades de vigilancia durante los últimos años.
La corrupción en el país no solo afecta las finanzas públicas, sino que también tiene consecuencias directas sobre la atención de los pacientes, sobre todo en poblaciones vulnerables que dependen de los servicios financiados con recursos estatales.
La situación ha llevado a plantear medidas como el fortalecimiento de los mecanismos de control, el endurecimiento de las sanciones y la reducción de los niveles de impunidad que se volvió tradición y que han acompañado este tipo de delitos.
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Casos que han marcado al sector
La corrupción de la salud se ha manifestado a través de diferentes modalidades. Entre ellas se encuentran la contratación sin el cumplimiento de requisitos legales, los sobrecostos en medicamentos, las coimas para favorecer contratos y la desviación de recursos públicos.
Según un informe de la Contraloría General de la República publicado en abril de 2024, entre 2020 y 2021 al menos 18 EPS habrían utilizado de manera inadecuada cerca de 9,2 billones de pesos del Sistema General de Seguridad Social en Salud.
Entre los casos más conocidos figuran:
- El denominado cartel de la hemofilia, que involucró diagnósticos falsos y desvío de recursos públicos.
- El escándalo de los recobros en salud financiados con recursos del entonces Fosyga.
- El caso Saludcoop, relacionado con el uso irregular de recursos destinados a la prestación de servicios.
- Los sobrecostos en medicamentos reportados por la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres).
De acuerdo con datos citados en diferentes investigaciones, la corrupción de la salud también ha involucrado a funcionarios públicos, actores privados y empresas vinculadas al sector.
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¿Qué efectos tiene la corrupción de la salud en el país?
Las consecuencias de la corrupción de la salud trascienden las cifras financieras. Los recursos que se desvían dejan de invertirse en programas de promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento.
Uno de los indicadores que suele relacionarse con estas dificultades es la mortalidad por desnutrición en menores de cinco años. Durante 2024 se reportaron 149 fallecimientos y más de 21.800 casos asociados a morbilidad por desnutrición infantil en distintas regiones del país.
A esto se suma la situación financiera de hospitales y clínicas. Para junio de 2025, las deudas acumuladas de las EPS con estas instituciones alcanzaban los 24 billones de pesos, con una mora superior al 50 %, situación que afecta la compra de medicamentos y la prestación de servicios esenciales.
Las dificultades de acceso también se reflejan en el aumento de quejas, reclamos y acciones judiciales presentadas por usuarios que enfrentan barreras para recibir tratamientos o procedimientos médicos.
Para especialistas del sector, la corrupción de la salud contribuye al deterioro de la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de administrar los recursos públicos.
La impunidad, uno de los principales desafíos
Uno de los factores que facilita la permanencia de la corrupción de la salud es la impunidad. Por esta razón, algunas propuestas plantean aumentar las penas para quienes participen en esquemas de desvío de recursos destinados a la atención médica.
Las iniciativas también incluyen sanciones más severas para funcionarios y particulares involucrados en hechos de corrupción, así como mayores capacidades de vigilancia y seguimiento por parte de los organismos de control.
Para muchos sectores, cualquier cambio de fondo en el sistema debe ayudar a cerrarles el paso a los casos de corrupción en la salud, hacer más claro el manejo de los recursos y aumentar los controles sobre cómo se usa el dinero.