miércoles, 2 de septiembre de 2026
Inicio  »  Economía  »  La deuda supera la inversión por $68,4 billones en el presupuesto de 2027: el Congreso abre el debate

La deuda supera la inversión por $68,4 billones en el presupuesto de 2027: el Congreso abre el debate

Por

El proyecto suma $634,9 billones y destina $68,4 billones más al pago de la deuda que a la inversión. El Congreso tiene plazo hasta la medianoche del 20 de octubre.

Arquitectura de piedra de un edificio público colombiano al atardecer

El Congreso empezó a discutir qué hará el Estado con $634,9 billones en 2027, pero la sesión de hoy, 2 de septiembre, se levantó hacia las 11:43 de la mañana porque no asistieron los funcionarios citados.

La cifra corresponde al proyecto revisado del Presupuesto General de la Nación (PGN), el plan anual de ingresos y gastos del Estado. Todavía no está aprobado y el Congreso puede modificarlo.

El contraste más fuerte está entre el servicio de la deuda, el pago de las obligaciones financieras, y la inversión, los recursos para programas y proyectos públicos: la deuda supera la inversión en $68,4 billones. Por cada peso de inversión, el Estado pagaría $1,79 de deuda.

El calendario ya corre: el monto debe decidirse antes del 15 de septiembre y el primer debate, la discusión inicial conjunta en las comisiones económicas, debe terminar antes del 25. Las plenarias de Senado y Cámara comienzan el 1 de octubre y el plazo final vence a la medianoche del 20.

¿De cuánto es el presupuesto de 2027?

El proyecto revisado asciende a $634,9 billones, según los comentarios del Banco de la República al presupuesto de 2027. En Colombia, un billón es un millón de millones. Esa cifra podría cambiar durante el trámite porque todavía es una propuesta del Gobierno y no una norma aprobada.

Frente a la apropiación vigente de 2026, es decir, el monto actualmente autorizado para gastar, de $555,8 billones, el aumento es de $79,1 billones o 14,2 %.

La comparación con el presupuesto inicial aprobado para 2026 da otro resultado: frente a $546,975 billones, el incremento es de $87,925 billones o 16,1 %. Son dos bases distintas y no deben confundirse.

¿En qué se va esa plata?

La mayor parte, $392,6 billones, iría a funcionamiento, los gastos y obligaciones que mantienen operando al Estado. Otros $155,4 billones serían para el servicio de la deuda y $87 billones para inversión. Esos tres componentes representan, respectivamente, el 61,8 %, el 24,5 % y el 13,7 %.

Destino Monto Porcentaje
Funcionamiento $392,6 billones 61,8 %
Servicio de la deuda $155,4 billones 24,5 %
Inversión $87 billones 13,7 %

Por sectores, los mayores montos propuestos son Educación, con $78,70 billones; Salud, con $77,05 billones; y Trabajo, con $58,80 billones, según la distribución del proyecto por carteras.

¿Cuánto se pagaría de deuda frente a la inversión?

El servicio de la deuda llegaría a $155,4 billones y la inversión sería de $87 billones. El cálculo de Más Colombia, hecho sobre las cifras publicadas por el Banco de la República, muestra una diferencia de $68,4 billones: por cada peso destinado a inversión, se pagarían $1,79 de deuda.

Este contraste no significa que los $155,4 billones sean inversión aplazada ni que el Congreso ya haya autorizado esos montos. Compara dos componentes distintos del proyecto revisado que todavía pueden cambiar durante la discusión.

¿Qué plazos tiene el Congreso?

Las comisiones económicas deben decidir el monto definitivo antes del 15 de septiembre y aprobar el proyecto en primer debate antes del 25. Las plenarias empiezan el 1 de octubre y el Congreso debe expedir el presupuesto antes de la medianoche del 20 de octubre, según las reglas del trámite presupuestal.

Ese primer debate incluye el articulado, el conjunto de reglas que acompaña las cifras. Por eso, en esta etapa no solo se define cuánto se autoriza, sino también las condiciones bajo las cuales se ejecutaría el presupuesto.

¿Qué pasa si el Congreso no lo aprueba a tiempo?

Como el Gobierno presentó el proyecto dentro del plazo, no se repite el presupuesto de 2026. Si el Congreso no lo expide antes de la fecha límite, rige el proyecto presentado por el Gobierno con las modificaciones aprobadas en primer debate, mediante un decreto con fuerza material de ley, una decisión del Ejecutivo con efectos de ley.

La repetición presupuestal aplica cuando el Gobierno no presenta el proyecto a tiempo: en ese caso rige el presupuesto del año anterior, ajustado a los ingresos del nuevo año.

La frase legal que extendía esa repetición a la falta de aprobación del Congreso fue declarada inexequible, es decir, la Corte Constitucional la dejó sin efecto, según la Sentencia C-1645 de 2000.

¿Qué pasó hoy en el Congreso?

La sesión de las comisiones económicas de este 2 de septiembre se levantó hacia las 11:43 de la mañana por la ausencia de los titulares citados: los ministros de Hacienda, Educación y Vivienda, y el director del Departamento Nacional de Planeación, de acuerdo con los reportes de la jornada en el Congreso.

Hacienda, Vivienda y Planeación enviaron delegados, mientras Educación presentó excusa. No se pudo verificar en acta o video oficial quién declaró formalmente levantada la sesión ni las palabras exactas que usó.

¿Hay plata para la reconstrucción del terremoto?

El Ministerio de Vivienda pidió apoyo del Congreso para ampliar a $4 billones el presupuesto total de la cartera en 2027. No solicitó $4 billones adicionales ni se trata de una partida ya incluida o aprobada: el proyecto contempla actualmente cerca de $700.000 millones para ese ministerio.

La precisión aparece en el comunicado del Ministerio de Vivienda sobre la reconstrucción, que atribuye al ministro la solicitud de ampliar a $4 billones el presupuesto de 2027. El planteamiento todavía debe pasar por las decisiones del Congreso.

¿El presupuesto está desfinanciado?

En sentido contable, el proyecto revisado ya no depende de una reforma tributaria ni de ingresos que todavía no existen: esos recursos fueron sustituidos por más endeudamiento y otras fuentes de financiación registradas como recursos de capital. Sin embargo, eso no elimina el desequilibrio fiscal de fondo.

Sin medidas adicionales, el déficit proyectado para 2027 sería de 9,4 % del producto interno bruto (PIB), el valor de lo producido por la economía, como explicó Más Colombia al analizar el déficit previsto para 2027. No es un resultado consumado, sino una proyección si no se toman medidas.

El Gobierno descarta nuevos impuestos y anunció una ley de ajuste basada en recortes, con la que buscaría reducir el déficit en unos 2,2 puntos del PIB. Ese proyecto de norma todavía no ha sido aprobado.

Ese salto se explica en buena parte por lo que el Gobierno llamó el «sinceramiento» del presupuesto: retirar $30,2 billones de ingresos tributarios que dependían de una reforma aún no aprobada, reconocer obligaciones subestimadas en pensiones, salud, nómina y el fondo de estabilización de los combustibles, y registrar mayores vencimientos de deuda. No es un término jurídico y por sí solo no prueba que alguien haya ocultado cifras deliberadamente.

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, lo defendió así: «Lo que estamos haciendo es simplemente poniendo sobre la mesa lo que otros metían debajo del colchón o debajo del tapete».

ANIF, un centro de estudios privado, analiza el proyecto de 2027 y opina que quedó financiado con mayor deuda y que se necesitaría una ley de ajuste cercana a $45 billones. También calcula que el total de recursos que el Gobierno Nacional Central tendría que conseguir pasaría de $130,4 billones a $266,3 billones.

El Banco de la República, por su parte, advirtió que corregir el desequilibrio depende de un plan de racionalización del gasto que sigue pendiente. El Ministerio de Hacienda sostiene que el proyecto ya no depende de una reforma tributaria.

¿Qué ha dicho el árbitro fiscal?

El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), el organismo técnico que vigila las reglas fiscales, no había publicado al 2 de septiembre un concepto sobre la versión revisada de $634,9 billones. Su último pronunciamiento sobre el presupuesto de 2027 analizó la propuesta anterior, de $575,7 billones.

Sobre esa versión anterior, el CARF concluyó que requería ajustes para garantizar su consistencia con la sostenibilidad fiscal. Esa evaluación no puede trasladarse automáticamente al proyecto revisado que ahora discute el Congreso.

Salir de la versión móvil