EE. UU. anuncia la descertificación de Colombia por fracaso en la lucha antidrogas
Descertificación: La Casa Blanca incluyó a Colombia en la lista de países que “fallaron demostrablemente” en sus compromisos internacionales contra el narcotráfico por el aumento récord en cultivos de coca y producción de cocaína.
El presidente de Estados Unidos presentó al Congreso la determinación anual sobre los principales países productores y de tránsito de drogas ilícitas para 2026.
En ella, Colombia aparece no solo como país de tránsito y producción, sino también como uno de los que “fracasaron demostrablemente” en el último año en el cumplimiento de sus obligaciones antidrogas, junto con Afganistán, Bolivia, Birmania y Venezuela.
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¿De qué se trata la anunciada Descertificación antidrogas?
La descertificación antidrogas es un mecanismo previsto en la Ley de Asistencia Extranjera de EE. UU., que permite al presidente evaluar anualmente los esfuerzos de los países productores de drogas ilícitas.
Si un país es declarado “no cooperante”, se expone a sanciones como la suspensión de ayuda, restricciones de crédito y mayor aislamiento diplomático.
En 1996 y 1997, durante el gobierno de Ernesto Samper, Colombia fue descertificada en medio del escándalo del Proceso 8.000. Aunque el impacto económico fue moderado, se suspendieron ayudas militares y se limitaron los créditos internacionales.

Colombia, en la lista negra de Washington
En el comunicado oficial, el presidente estadounidense responsabilizó directamente a la administración de Gustavo Petro por el récord histórico en cultivos de coca y producción de cocaína. Según el texto, el Gobierno colombiano no cumplió ni siquiera con las metas reducidas de erradicación que se había fijado, debilitando la cooperación bilateral en materia antidrogas.
El documento señala que, aunque las fuerzas de seguridad y autoridades locales en Colombia han mostrado “valor y compromiso”, la falla en las obligaciones recae en la dirigencia política. Washington dejó abierta la posibilidad de reconsiderar la designación si Bogotá adopta medidas más agresivas de erradicación, reducción de producción y judicialización de responsables.
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Cultivos de coca y producción en cifras récord
El comunicado coincide con los últimos informes de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que estiman que en 2024 Colombia alcanzó más de 230.000 hectáreas de coca sembradas, la cifra más alta registrada desde que se llevan mediciones.
Además, la capacidad de producción de cocaína superó las 1.700 toneladas métricas anuales, consolidando al país como el mayor productor mundial. Este incremento ha tenido un impacto directo en el flujo de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, y ha generado un aumento en la violencia en regiones cocaleras como Nariño, Cauca y Catatumbo.
El gobierno Petro, que eliminó la aspersión aérea y redujo drásticamente los programas de erradicación manual, defendió su enfoque de sustitución voluntaria y desarrollo alternativo, aunque en los últimos días mandó señales positivas en la idea de reactivar la fumigación. Sin embargo, Washington considera que estos programas avanzan lentamente y no logran contener el crecimiento de la oferta ilícita e hizo caso omiso a las señales de Petro.

Implicaciones estratégicas de la Descertificación
El comunicado, publicado el 15 de septiembre, identifica a 22 países como principales productores o de tránsito de drogas ilícitas, entre ellos México, China, Perú y Venezuela. Sin embargo, solo cinco, incluida Colombia, fueron catalogados como países que “fallaron demostrablemente” en su lucha antidrogas.
Pese a la crítica, el presidente estadounidense señaló que la ayuda de Washington a Colombia sigue siendo de “interés vital” para los Estados Unidos, lo que significa que el apoyo económico y de seguridad no será suspendido.
El contexto hemisférico y el desafío del narcotráfico
La determinación presidencial subraya que el narcotráfico sigue siendo considerado una amenaza a la seguridad nacional estadounidense, particularmente por la crisis del fentanilo. Estados Unidos reporta más de 200 muertes diarias por sobredosis y ha reforzado controles fronterizos, cooperación con México y sanciones contra China como principales proveedores de precursores químicos.
En el caso colombiano, la inclusión en esta lista representa un golpe diplomático para el gobierno Petro, que ha buscado impulsar una política de “paz total” con grupos armados vinculados al narcotráfico. Según el comunicado, esa estrategia ha generado el efecto contrario: mayor expansión de cultivos ilícitos y debilitamiento de los mecanismos de control.
Cómo afecta la relación con Washington
Cada año, la Casa Blanca debe enviar al Congreso la lista de países vinculados al narcotráfico según la Foreign Relations Authorization Act. Estar incluido no implica automáticamente sanciones, pero sí condiciona la relación bilateral y el grado de cooperación en materia de seguridad.
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Colombia, que ha sido históricamente el principal receptor de ayuda estadounidense en América Latina para la lucha antidrogas, enfrenta ahora un escenario más complejo: Washington reconoce los esfuerzos de las fuerzas armadas, pero pone en duda la estrategia política del actual gobierno.