El IDEAM declaró oficialmente El Niño, de fuerte a muy fuerte: los colombianos tendrán su mayor déficit de lluvias en diciembre
Octubre y noviembre seguirán con lluvias de temporada, pero con acumulados por debajo de lo normal en el Caribe, la región Andina y el Pacífico, según el IDEAM; pueden presentarse aguaceros, crecientes e inundaciones.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) declaró oficialmente este jueves 8 de octubre la presencia de El Niño en Colombia, con una intensidad entre fuerte y muy fuerte. Sus efectos se proyectan hasta el primer semestre de 2027, según anunció la Presidencia de la República en su cuenta oficial de X.
La declaratoria llega ahora porque el protocolo exige cinco trimestres seguidos de calentamiento del Pacífico, y el quinto se publicó este mismo jueves. Lo publicó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que vigila el océano y la atmósfera, en su tabla oficial del índice ONI.
Para los hogares, El Niño significa lluvias inferiores a lo normal, no la desaparición de la lluvia. El Comunicado Especial 111 del IDEAM, del 6 de octubre de 2026 ubica en diciembre el déficit más crítico, después de octubre y noviembre, que pertenecen a la segunda temporada lluviosa.
¿Por qué el IDEAM lo declara ahora si ya había alertas?
La regla exige persistencia. El Índice Oceánico de El Niño debe marcar al menos +0,5 °C durante cinco trimestres móviles seguidos, explica el Protocolo para la vigilancia de condiciones del fenómeno ENOS, versión 05 del IDEAM, del 19 de febrero de 2026. Solo entonces procede la declaración.
El ONI promedia tres meses de la anomalía de temperatura del mar en la región Niño 3.4, en el centro del Pacífico ecuatorial, y cada mes avanza un mes. Subió de +0,46 °C en marzo-mayo, que se redondea a 0,5, a +2,16 °C en julio-septiembre, pasando por +0,95, +1,39 y +1,80.
Andrés Eduardo Herkrath, director de la entidad, dijo en declaraciones recogidas por El Heraldo el 8 de octubre de 2026 que en mayo la probabilidad de consolidación hacia final de año ya era del 96 %. En 15 días, las alertas por incendios habían pasado de 7 a 90.
Tendencias:
➜ California subirá su salario mínimo a US$17,40 en 2027: el cambio también eleva a US$72.384 el umbral para ciertos empleados
➜ ¿Le faltan semanas para pensionarse? Tres fallos de 2026 aclaran cuándo deben contarlas aunque el empleador no haya pagado
➜ FOMAG alerta por patrones anómalos en incapacidades: qué pasa con más de 340.000 docentes
¿Qué tan fuerte es este Niño?
La NOAA considera probable que El Niño se mantenga entre fuerte y muy fuerte hasta enero-marzo de 2027 y prevé que siga fortaleciéndose hasta fin de año. Lo dice su discusión diagnóstica del Centro de Predicción Climática, publicada el 8 de octubre de 2026.
Para octubre-diciembre, la NOAA calcula en 83 % la probabilidad de un evento histórico, más fuerte que cualquiera desde 1950; para septiembre-noviembre es de 54 % y para noviembre-enero, de 70 %. Es una probabilidad, no la confirmación de que será el episodio más fuerte registrado.
El +2,16 de julio-septiembre es el valor más alto para ese trimestre desde 1950, según un cálculo de Más Colombia con la tabla de la NOAA. Los anteriores máximos fueron +1,79 en 1997 y +1,73 en 2015; esos Niños llegaron después a picos de +2,37 y +2,59.
En septiembre, la anomalía mensual fue de +2,1 °C en Niño 3.4, +3,0 °C en Niño 3 y +3,9 °C en Niño 1+2, frente a Perú y Ecuador. El director del IDEAM habló además de una anomalía «récord» de +3,49 °C en Niño 3.4, sin precisar el periodo: ese valor no corresponde al promedio mensual de +2,1 °C que publica la NOAA.
El 17 de septiembre, el IDEAM había elevado a 75 % la probabilidad del Niño más fuerte desde 1950, como contamos en esta nota.
¿Por qué sigue lloviendo si ya hay El Niño?
Porque octubre y noviembre coinciden con la segunda temporada de lluvias, especialmente en las regiones Andina y Caribe. El efecto esperado es una reducción frente a los promedios habituales, no un tiempo seco permanente; incluso con el fenómeno activo pueden ocurrir aguaceros intensos, crecientes súbitas, inundaciones, deslizamientos, rayos y vendavales.
La señal de menor precipitación cubre amplios sectores de las regiones Caribe, Andina y Pacífica, además de buena parte de la Orinoquía. El déficit promedio puede coexistir con episodios locales de lluvia peligrosa, por lo que Herkrath advirtió que «prepararse únicamente para la sequía» y desatender crecientes, deslizamientos e inundaciones sería un error.
¿Qué pasó en Colombia en los Niños más fuertes?
Los antecedentes, según el mismo protocolo del IDEAM, muestran impactos sobre el agua, el fuego y el campo. En 1997-1998, el déficit de lluvia superó el 40 % en las regiones Andina y Caribe y aumentaron los incendios; en 2015-2016, más de 200 municipios sufrieron desabastecimiento de agua, hubo incendios generalizados y pérdidas agrícolas.
En 1982-1983 hubo sequías generalizadas y una reducción histórica de los caudales de los ríos, que golpeó la generación hidroeléctrica.
¿Qué medidas hay y qué puede hacer cada hogar?
El Decreto 0802 del 23 de julio declaró por doce meses la situación de desastre nacional y ordenó un Plan de Acción Específico, informó el comunicado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), coordinadora de emergencias, del 25 de julio de 2026.
A esa fecha, 558 municipios estaban en riesgo alto o muy alto de desabastecimiento de agua y 111 afrontaban las condiciones más críticas. Las entidades deben tener activados sus planes de contingencia a más tardar el 30 de noviembre, según el comunicado de la Presidencia de este jueves.
En casa, la UNGRD recomienda usar el agua con responsabilidad, reparar fugas, no encender fogatas ni hacer quemas y vigilar las fuentes cercanas. En energía, quien pase del 110 % de su meta de consumo ya paga un recargo en la factura, como explicamos en esta nota sobre el cobro adicional.