¿Es buen momento para comprar dólares en Colombia? Estas son las variables clave que debe tener en cuenta
La fortaleza reciente del peso colombiano frente al dólar ha despertado el interés de muchos inversionistas que se preguntan si es un buen momento para comprar dólares en Colombia.
Detrás de esta pregunta hay señales de advertencia tanto en el contexto internacional como en la economía colombiana. La política fiscal y monetaria de Estados Unidos bajo el segundo mandato de Donald Trump, sumada a la fragilidad fiscal de Colombia y la caída en la inversión extranjera, muestran un escenario incierto.
A continuación, analizamos si este es el mejor momento de comprar dólares en Colombia teniendo en cuenta factores como: la debilitación del dólar, la apreciación del peso colombiano, la fragilidad de la situación fiscal del país y la coyuntura del comercio exterior.
Un dólar debilitado por la política de EE. UU.
La reelección de Donald Trump ha marcado un giro en la política económica de Estados Unidos. Su gobierno ha adoptado una estrategia proteccionista, con la imposición de aranceles generalizados y una intención explícita de devaluar el dólar para mejorar su competitividad comercial. A esto se suma la incertidumbre fiscal en Estados Unidos cuyo déficit presupuestal podría superar los USD $2 billones anuales, y su deuda pública está proyectada en más del 120% del PIB.
Este panorama ha generado desconfianza en los mercados internacionales. La pérdida de confianza se ve acentuada por las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal, pues se perciben presiones políticas que pueden distorsionar las decisiones sobre tasas de interés. El resultado es una caída del dólar a nivel global en más del 10% en el primer semestre del año.

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El peso colombiano se aprecia
Como consecuencia, los dólares en Colombia se han abaratado. Parte de este fenómeno obedece al contexto internacional de un dólar debilitado.
En contraste, los precios del petróleo han estado por debajo de lo esperado. Aunque las proyecciones para el precio del Brent varían, se espera que se mantenga entre 64 y 72 dólares por barril durante 2025. Esto disminuye los ingresos por la venta de hidrocarburos.
Caída de la confianza en Colombia
Aunque el tipo de cambio parece favorable, hay razones para actuar con cautela. Las principales calificadoras de riesgo han emitido señales de alarma sobre la salud fiscal del país.
Moody’s rebajó en junio la calificación de Colombia de Baa2 a Baa3, citando un déficit fiscal cercano al 7% del PIB y una deuda pública que podría llegar al 64% del PIB en 2027. La suspensión de la regla fiscal también generó preocupaciones sobre la disciplina macroeconómica.
Fitch Ratings, por su parte, mantuvo la calificación en BB+ pero cambió su perspectiva de estable a negativa en marzo, alertando sobre los desafíos estructurales, la alta carga de intereses y la dependencia de los ingresos por materias primas.
Estas advertencias sugieren que, a pesar del fortalecimiento del peso, la inversión extranjera directa (IED) muestra señales de debilitamiento. De acuerdo con los datos del Banco de la República, en el primer trimestre de 2025, Colombia recibió US $3,142 millones por este concepto, lo que equivale al 3% del PIB trimestral.
Esta cifra representa una caída de US$540 millones frente al mismo periodo de 2024 y una disminución aún más marcada de US$1,289 millones en comparación con el trimestre inmediatamente anterior. De mantenerse esta tendencia, la IED podría seguir retrocediendo en los próximos meses.

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¿Qué pasa con el comercio exterior?
La depreciación de los dólares en Colombia también podría tener efectos negativos sobre la economía colombiana, especialmente en lo que respecta al comercio internacional. Pues las exportaciones se vuelven menos competitivas, la apreciación del peso encarece los productos colombianos en los mercados internacionales.
Por otro lado, las importaciones se vuelven más baratas. El fortalecimiento del peso abarata los bienes importados. Si bien esto puede beneficiar a los consumidores, también incrementa el déficit comercial si no hay un crecimiento proporcional en las exportaciones.
Además se tendría un impacto fiscal. Los ingresos del Estado por exportaciones de petróleo y otros recursos naturales —denominados en dólares— se traducen en menos pesos al momento de convertirlos. Esto afecta la capacidad del Gobierno para financiar gasto público o pagar deuda externa.

¿Comprar dólares en Colombia?
Ante este panorama, la decisión de comprar dólares en Colombia debe tomarse con una visión estratégica. En este momento, la tasa de cambio puede parecer atractiva para quienes planean viajar, estudiar en el exterior o proteger su patrimonio en una divisa fuerte.
Sin embargo, hay que considerar que el dólar podría recuperar parte de su valor si la Reserva Federal decide subir tasas para controlar la inflación.
La situación fiscal de Colombia es frágil, y una pérdida de confianza más aguda podría revertir la apreciación del peso. Adicionalmente, la dependencia de materias primas hace que el peso colombiano sea vulnerable a caídas en los precios internacionales del petróleo, lo que también podría afectar el tipo de cambio.
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