Es casi inevitable que el planeta se caliente más de 1,5ºC
Ayer, 4 de abril, se publicó el Informe sobre la Mitigación del Cambio Climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Se trata de la tercera entrega del Sexto Informe de Evaluación (IE6) del IPCC, que se completará este año, y fue aprobado por 195 delegaciones gubernamentales.
El informe constata que la mitigación del cambio climático requiere una acción inmediata. Según la Declaración conjunta del Presidente de la COP26, Alok Sharma, del Presidente designado de la COP27, Sameh Shoukry, y de la Secretaría Ejecutiva de ONU para el Cambio Climático, “las emisiones mundiales siguen aumentando, y las trayectorias de las emisiones implícitas en el actual conjunto de contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC) no son suficientes para mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 ºC […] y proseguir los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 ºC”.
Los escenarios evaluados en el informe muestran que, “para limitar el calentamiento a aproximadamente 1,5 °C, es necesario que las emisiones de gases de efecto invernadero a escala global alcancen su punto máximo antes de 2025, a más tardar, y se reduzcan en un 43 %, a más tardar, en 2030; por otra parte, también habría que reducir el metano en alrededor de un tercio. Aunque esto suceda, es casi inevitable que superemos temporalmente este umbral de temperatura, pero podríamos volver a situarnos por debajo de él a finales de siglo”.
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Jim Skea, copresidente del Grupo de Trabajo III del IPCC, fue tajante: “Si queremos limitar el calentamiento global a 1,5 °C (2,7 °F), este es el momento, es ahora o nunca”, aseguró. “Sin una reducción inmediata y profunda de las emisiones en todos los sectores, será imposible”, añadió.
El informe aclara que la temperatura global se estabilizará cuando las emisiones de dióxido de carbono alcancen el nivel cero neto. Para limitar el calentamiento a 1,5 °C (2,7 °F), se deben lograr las emisiones netas de dióxido de carbono iguales a cero a nivel mundial a principios de la década de 2050. Para mantenerlo en 2 °C (3,6 °F), lo anterior debe alcanzarse a principios de la década de 2070.
Se ha avanzado, pero se debe aumentar el ritmo
Desde un ángulo más positivo, el informe plantea que el descenso en los costos de las energías renovables y las tecnologías abre importantes ventanas de oportunidad para lograr los objetivos de mitigación del cambio climático. Desde 2010, se han observado disminuciones sostenidas de hasta el 85% en los costos de la energía solar y eólica y de las baterías. Además, se ha logrado mejorar la eficiencia energética y se ha acelerado la utilización de las energías renovables.
De acuerdo con el informe, la transición a economías bajas en carbono es la opción más segura y competitiva que puede tomar cualquier país, empresa o inversor. Esta opción evitaría los costos asociados al cambio climático exacerbado y tendría un impacto mínimo en el Producto Interno Bruto Mundial.
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“Sin tener en cuenta los beneficios económicos derivados de una reducción de los costos de adaptación o de los impactos climáticos que se evitan, el producto interno bruto mundial sería solo unos pocos puntos porcentuales inferior en 2050 si adoptamos las medidas necesarias para limitar el calentamiento a 2 °C (3,6 °F) o menos, en comparación con el mantenimiento de las políticas actuales”, sostuvo Priyadarshi Shukla, copresidente del Grupo de Trabajo III del IPCC.
Industria y agricultura: mucho por hacer
Actualmente, la industria y la agricultura aportan una parte considerable de las emisiones globales de Gases de Efecto Invernadero (GEI). “El cambio climático es el resultado de más de un siglo de uso de la tierra y de la energía, de estilos de vida y de modalidades de consumo y producción no sostenibles”, señaló Skea.
La industria representa aproximadamente una cuarta parte de las emisiones globales. Si bien el informe plantea que será difícil alcanzar las emisiones netas iguales a cero, enfatiza en que es posible reducirlas significativamente. Para ello, plantea crear nuevos procesos de producción, emplear hidrógeno y electricidad de bajas o nulas emisiones y, cuando sea necesario, aplicar técnicas de captura y almacenamiento de carbono.
Asimismo, el estudio explica que la disminución de las emisiones en la industria requerirá usar de manera más eficiente los materiales, reutilizar y reciclar productos, y reducir al mínimo los residuos. Los materiales básicos, incluidos el acero, los materiales de construcción y los productos químicos, tienen un alto potencial para la mitigación del cambio climático, pues actualmente hay investigaciones para desarrollar procesos de producción de bajas o nulas emisiones de gases de efecto invernadero, las cuales están en etapas de pruebas o cercanas a la comercialización.
Por otra parte, el informe resalta que la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra pueden reducir las emisiones a gran escala y eliminar y almacenar dióxido de carbono a gran escala, a la par que benefician la biodiversidad, garantizan los medios de subsistencia y proveen los suministros de alimento, agua y madera.
Sin embargo, aclara que la tierra no puede compensar la demora de las reducciones de las emisiones en otros sectores.
“Si disponemos de las políticas, la infraestructura y las tecnologías adecuadas para realizar cambios en nuestros estilos de vida y comportamientos, de aquí a 2050, podremos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 40% y el 70%. Esto ofrece importantes posibilidades que aún no hemos aprovechado”, aseguró Shukla.
Puede leer el informe completo en este enlace.
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