miércoles, 30 de septiembre de 2026
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La Fundación MacArthur premió con 800.000 dólares al bogotano Felipe De Brigard: estudia el perdón en víctimas del conflicto

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La beca no se solicita ni obliga a nada: con la TRM del 30 de septiembre, los 800.000 dólares equivalen a unos 2.673 millones de pesos, que llegarán en cuotas trimestrales.

un profesor de mediana edad conversa con una mujer mayor y un hombre joven sentados en una mesa de madera en una casa rural del Caribe colombiano, con cuadernos y una grabadora sobre la mesa.

La Fundación John D. y Catherine T. MacArthur anunció el 29 de septiembre sus becas de 2026, conocidas como «becas de los genios». Entre los 20 ganadores está Felipe De Brigard, filósofo y científico cognitivo nacido en Bogotá, que recibirá 800.000 dólares sin condiciones.

Según su ficha oficial en la fundación, lo premian por «replantear nuestra comprensión de la naturaleza y la función de la memoria y su relación con la imaginación». Parte de ese trabajo es un estudio sobre memoria y perdón con víctimas del conflicto armado en los Montes de María y en Bogotá.

La noticia le llegó hace un mes, en un retiro de trabajo: al principio ignoró las llamadas de un número desconocido. «Quedé atónito. Es una noticia enorme. No tenía ni idea de que me estuvieran considerando», le contó a Duke Today, el portal de noticias de su universidad, el 29 de septiembre.

¿Quién es Felipe De Brigard?

Felipe De Brigard tiene 47 años, nació y creció en Bogotá y es profesor de Filosofía y profesor asociado de Psicología y Neurociencia en la Universidad Duke, en Carolina del Norte, donde trabaja desde 2013. Estudió el pregrado en la Universidad Nacional de Colombia.

Después hizo maestrías en Tufts y en la Universidad de Carolina del Norte, el doctorado en esta última y un posdoctorado en Harvard. Es el quinto profesor de Duke que gana la beca mientras trabaja allí, y el primero desde 2019.

Al menos dos colombianos la recibieron antes que él. La física Ana María Rey, nacida en Colombia y egresada de la Universidad de los Andes, la ganó en 2013, y la artista Gala Porras-Kim, nacida en Bogotá según la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), la ganó en 2025.

¿Cuánto dinero da la beca MacArthur y cómo se gana?

Cada ganador recibe 800.000 dólares, pagados en cuotas trimestrales iguales durante cinco años, y puede usarlos como quiera: no tiene que entregar productos ni informes. Así lo explican las preguntas frecuentes del programa, que lo definen como un premio a la persona y no a un proyecto.

Con la tasa representativa del mercado (TRM) del 30 de septiembre, 3.341,23 pesos por dólar según la Superintendencia Financiera, la beca equivale a unos 2.673 millones de pesos. El dinero llega por cuotas y su valor en pesos cambiará con el dólar. No es «casi un millón de dólares», como dijeron algunos medios.

A la beca MacArthur no se puede postular nadie: los candidatos los proponen en reserva nominadores invitados por la fundación. Cada año se eligen normalmente entre 20 y 30 personas. La reserva dura hasta el anuncio: a De Brigard solo le permitieron contárselo a una persona, y eligió a su esposa.

¿Qué descubrió sobre la memoria?

De Brigard sostiene que la memoria episódica, la de los episodios que vivimos, no funciona como un archivo que guarda copias, sino como un proceso que reconstruye e imagina. Según la fundación, recordar hace parte del mismo sistema que usamos para pensar en lo que pudo haber sido y en lo que podría ser.

En un estudio de 2013 en la revista Neuropsychologia, él y cuatro colegas pusieron a voluntarios en un resonador magnético funcional, que muestra qué zonas del cerebro trabajan. Les pidieron recordar episodios propios e imaginarles otro desenlace: pensamiento contrafactual, lo llaman los psicólogos. Las dos tareas mostraron un patrón de actividad cerebral en común.

Las alternativas que cada persona consideraba probables se parecían más, en el cerebro, al acto de recordar. Por eso De Brigard ve las distorsiones y las confabulaciones (recuerdos que no coinciden con lo que pasó) no como fallas, sino como rasgos de un sistema hecho para simular escenarios con flexibilidad.

¿Qué tiene que ver el perdón con las víctimas del conflicto?

Su equipo estudia si perdonar cambia la forma de recordar un daño, con víctimas directas de la violencia en los Montes de María, víctimas indirectas en Bogotá y un grupo de comparación en Estados Unidos. Los Montes de María son una subregión entre Bolívar y Sucre.

En el Proyecto Memoria y Perdón participan investigadores de la Universidad Tecnológica de Bolívar, la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad de los Andes. Lo publicado hasta ahora son cuatro estudios con 1.479 participantes en el Journal of Experimental Psychology: General, de 2025.

Los agravios perdonados se recordaban con menos intensidad y de forma menos negativa que los no perdonados, pero igual de vívidos y detallados. Perdonar no borró el recuerdo: le quitó carga emocional, y eso se asoció con menos ganas de venganza y más benevolencia hacia el ofensor.

Esos estudios usaron muestras en línea, en su mayoría de Estados Unidos, sin las víctimas de los Montes de María. La fundación y Duke presentan el efecto también como hallazgo con víctimas colombianas, pero el proyecto describe esa investigación en futuro y Más Colombia no encontró un artículo con sus resultados.

De Brigard usará el dinero para seguir el trabajo de su laboratorio. Según Duke, esa línea de investigación podría ayudar a personas con ansiedad o depresión a cambiar cómo ven un mal recuerdo.

«Te dan el premio no solo por lo que has hecho sino por tu promesa, por lo que harás con él. Esa parte es emocionante: las posibilidades», dijo.

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