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sábado, 10 de enero de 2026
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Proyecto militar en el PNN Gorgona, un asunto de soberanía nacional

Liliana Cediel, Más Colombia

Liliana Cediel

Directora ejecutiva de Dignidad Arrocera.

El Parque Nacional Natural Isla Gorgona, -PNNG-, es un tesoro natural de los colombianos, su riqueza ecosistémica le ha dado el nombre de “isla ciencia”. Sin embargo, el proyecto que pretende continuar el gobierno Petro no ha sido pensado como una iniciativa autónoma del Ministerio de Defensa de Colombia, hace parte de la estrategia estadounidense de controlar el Corredor Marino del Pacífico Tropical Oriental.

Desde su inicio en 2015, el proyecto de «Construcción, operación, abandono y restauración de la Estación de Guardacostas en la Isla Gorgona y obras complementarias» ha sido ideado y financiado por Estados Unidos con una inversión actual de 12 millones de dólares.


A pesar de los intentos de la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, por presentar la base militar en Gorgona como un proyecto destinado a fortalecer el turismo y la investigación científica, así como a ampliar la base de la Armada Nacional, la inversión y asesoramiento estadounidenses revelan su verdadero propósito.

Bases militares de Estados Unidos en América Latina: ¿control o cooperación?

Gorgona, Comité Salvemos Gorgona, Más Colombia
Ballena jorobada

La presencia militar de Estados Unidos en todo el mundo, con 750 bases militares en 80 países, es un indicativo de sus intereses globales. El Corredor Marino del Pacífico Oriental, que abarca las aguas nacionales de Panamá, Costa Rica, Colombia y Ecuador, es estratégicamente importante para Estados Unidos, como lo ha expresado la jefa del Comando Sur, Laura Richardson.

La estrategia de Estados Unidos para instalar bases militares en la región ha variado entre el ocultamiento y la aceptación por parte de los gobiernos de turno.

Según el Centro Mexicano de Relaciones Internacionales, existen tres tipos de bases impuestas en Latinoamérica, 1) “base de operaciones” 2) “base militar pequeña” o “Lily Pad” 3) “base financiada”.

De las tres, la pretensión de EE.UU en el PNNG se encuadra en la categoría de “base financiada”, donde el personal operativo estadounidense puede tener acceso parcial o total dada la financiación destinada a las operaciones necesarias para establecer la base.


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Es de resaltar el tipo de base militar que quieren construir en la Isla Gorgona es típica en Latinoamérica y fungen con la excusa de combatir el narcotráfico.

El proyecto militar que avaló el gobierno nacional y al que la ANLA le dio la licencia es una base militar que viola la soberanía nacional y responde a las necesidades de los EE.UU y su política antidrogas siendo un pretexto más amable del comando sur para hacer presencia en el continente. Que el gobierno de Petro siga negando esta verdad, es un indudable irrespeto con el país.

La reacción de los gobiernos latinoamericanos frente a la política antidrogas estadounidense

La prueba de que el interés de Estados Unidos en Gorgona se enmarca en su estrategia de hegemonía mundial, y no en el efectivo combate contra las drogas, se evidencia por la existencia de dos bases en Ecuador: las de Galápagos y Lita. Ecuador recientemente enfrentó una desestabilización del gobierno debido a las estructuras del narcotráfico, lo que demuestra que la presencia de bases militares no necesariamente se correlaciona con la reducción del narcotráfico.

Los presidentes considerados “progresistas” de América Latina se han opuesto a la presencia militar de Estados Unidos en sus países:  en 2009, Correa criticó la instalación de una base militar estadounidense en Manta, Ecuador, diciendo que era una amenaza para la soberanía ecuatoriana. En 2010, Correa expulsó a los militares estadounidenses de la base de Manta, diciendo que Ecuador no necesitaba la «protección» de Estados Unidos.

Evo Morales, en Bolivia, también se pronunció en contra de las bases militares estadounidenses en América Latina. En 2008, expulsó a la DEA (Administración para el Control de Drogas, por sus siglas en inglés) de Bolivia, acusándola de conspirar contra su gobierno.

Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil, también expresó su preocupación por la presencia militar estadounidense en América Latina.


En Colombia ya existen 5 radares de EE.UU desde el 2009. Estos radares, que no han sido realmente efectivos para el combate del narcotráfico, tienen la capacidad de vigilar todo tipo de navegación aérea violando la soberanía del país.

Por lo tanto, es necesario que los países latinoamericanos busquen soluciones soberanas y regionales para abordar este problema, en lugar de depender de la intervención militar estadounidense.

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Consecuencias para la biodiversidad y la seguridad alimentaria de la Isla Gorgona

El presidente Petro ha afirmado que los opositores al proyecto son cómplices del narcotráfico, sin considerar una política antidrogas nacional y soberana en lugar de seguir las directrices impuestas por el Comando Sur de Estados Unidos.

Salvaguardar Gorgona para la ciencia, el ecoturismo y la investigación es una decisión de autodeterminación y de defensa de la soberanía e independencia por parte de las comunidades y ciudadanía en general.

El Comité Científico de la Isla y diferentes profesionales han informado sobre los posibles impactos de la construcción y operación de una subestación de guardacostas en la Isla Gorgona. 

Con el proyecto militar, se estaría cambiando la vocación para la conservación de la biodiversidad terrestre y marina del PNN Gorgona, ya que convierte al parque en objetivo militar, lo que no es compatible con la visión y misión de conservación de las áreas protegidas del país y tampoco con el desarrollo ecoturístico de la región pacífica.  


El proyecto afectará a más de cien especies animales, algunas de ellas endémicas (que sólo están presentes en este lugar), y a otras que transitan la isla para su estadía temporal, para concebir y dar a luz a sus crías, como lo son las ballenas jorobadas.