Experta de IKEA da la guía definitiva para organizar el puesto de trabajo y evitar cansancio y dolores | Más Colombia
jueves, 29 de enero de 2026
Inicio  »  Salud y seguridad en el trabajo  »  Experta de IKEA da la guía definitiva para organizar el puesto de trabajo y evitar cansancio y dolores

Experta de IKEA da la guía definitiva para organizar el puesto de trabajo y evitar cansancio y dolores

Puesto de trabajo mal organizado genera fatiga, dolores y desconcentración. Una experta de IKEA explica qué revisar y cómo ajustarlo correctamente.

puesto de trabajo

El puesto de trabajo es uno de los factores más determinantes en la salud física y mental de quienes pasan largas horas sentados, ya sea en oficina o en modalidad de teletrabajo. Sin embargo, muchas personas lo organizan sin considerar si realmente se adapta a su cuerpo y a su actividad diaria.

Cansancio constante, fatiga visual, dolores musculares y dificultad para concentrarse suelen ser señales de alerta de un puesto de trabajo mal adecuado, aunque no siempre se identifican a tiempo.


En esta entrevista, Olga Lucía Ramírez, fisioterapeuta especialista en ergonomía y aliada de IKEA, explica qué tener en cuenta para organizar correctamente el puesto de trabajo y evitar estos problemas.

puesto de trabajo, IKEA
Experta de IKEA da la guía definitiva para organizar el puesto de trabajo y evitar cansancio y dolores 5

Qué revisar antes de organizar el escritorio

El primer paso para organizar un puesto de trabajo es identificar qué elementos se van a utilizar durante la jornada. No todos los trabajos requieren lo mismo ni demandan el mismo nivel de espacio.

Es clave revisar si se va a usar pantalla, teclado externo, mouse, documentos físicos o varios papeles al tiempo. A partir de eso, se debe elegir un escritorio que tenga la profundidad suficiente para apoyar los antebrazos y permita ubicar la pantalla a la altura adecuada.

El puesto de trabajo también debe ofrecer amplitud y orden. Cajoneras, superficies ajustables y opciones para ubicar los elementos a la derecha o a la izquierda facilitan la organización y evitan posturas forzadas durante el día.

El error más común al organizarlo

Uno de los errores más frecuentes al organizar un puesto de trabajo es la mala ubicación. Trabajar de espaldas a una ventana o en un espacio reducido limita el movimiento y obliga a adoptar posturas incómodas.


Otro error común es no contar con suficiente superficie para apoyar los brazos, lo que genera tensión en hombros y cuello. Además, muchas personas usan cualquier silla sin verificar si realmente se ajusta a sus necesidades.

Estos errores, aunque parecen pequeños, se acumulan con el tiempo y terminan afectando la salud.

7 4 11zon 1 11zon
Experta de IKEA da la guía definitiva para organizar el puesto de trabajo y evitar cansancio y dolores 6

Le puede interesar: Buscar trabajo en 2026: las plataformas y estrategias que sí están funcionando

Puesto de trabajo y la elección adecuada de la silla

Un puesto de trabajo bien organizado no funciona si la silla no se adapta a las medidas de la persona. La silla debe acoplarse tanto al cuerpo como al escritorio.

Antes de elegirla, es importante conocer qué ajustes permite y verificar que realmente se pueda adaptar a la altura del escritorio. La comodidad no depende solo del acolchado, sino de que permita mantener una postura estable durante varias horas.

Además del mobiliario, el puesto de trabajo debe ubicarse en un entorno que favorezca la concentración, con buena iluminación y un ambiente tranquilo. La ergonomía, explica la experta, es la interacción entre la persona, el objeto y el medioambiente.

Cómo saber si está bien organizado

Muchas personas no conocen los parámetros técnicos para evaluar su puesto de trabajo. Por eso, el primer consejo es escuchar al cuerpo.

Sensaciones de cansancio, fatiga general o molestias visuales son señales de que algo no está funcionando bien. Si se trabaja dentro de una organización, es posible solicitar una inspección del puesto de trabajo a través del Sistema General de Seguridad y Salud en el Trabajo, para que un experto en ergonomía haga la evaluación correspondiente.


Identificar estas señales a tiempo permite hacer ajustes antes de que aparezcan problemas más graves.

El puesto de trabajo es uno de los factores más determinantes en la salud física y mental de quienes pasan largas horas sentados, ya sea en oficina o en modalidad de teletrabajo. Sin embargo, muchas personas lo organizan sin considerar si realmente se adapta a su cuerpo y a su actividad diaria. Cansancio constante, fatiga visual, dolores musculares y dificultad para concentrarse suelen ser señales de alerta de un puesto de trabajo mal adecuado, aunque no siempre se identifican a tiempo. En esta entrevista, Olga Lucía Ramírez, fisioterapeuta especialista en ergonomía y aliada de IKEA, explica qué tener en cuenta para organizar correctamente el puesto de trabajo y evitar estos problemas. img2 Puesto de trabajo: qué revisar antes de organizar el escritorio El primer paso para organizar un puesto de trabajo es identificar qué elementos se van a utilizar durante la jornada. No todos los trabajos requieren lo mismo ni demandan el mismo nivel de espacio. Es clave revisar si se va a usar pantalla, teclado externo, mouse, documentos físicos o varios papeles al tiempo. A partir de eso, se debe elegir un escritorio que tenga la profundidad suficiente para apoyar los antebrazos y permita ubicar la pantalla a la altura adecuada. El puesto de trabajo también debe ofrecer amplitud y orden. Cajoneras, superficies ajustables y opciones para ubicar los elementos a la derecha o a la izquierda facilitan la organización y evitan posturas forzadas durante el día. El error más común al organizarlo Uno de los errores más frecuentes al organizar un puesto de trabajo es la mala ubicación. Trabajar de espaldas a una ventana o en un espacio reducido limita el movimiento y obliga a adoptar posturas incómodas. Otro error común es no contar con suficiente superficie para apoyar los brazos, lo que genera tensión en hombros y cuello. Además, muchas personas usan cualquier silla sin verificar si realmente se ajusta a sus necesidades. Estos errores, aunque parecen pequeños, se acumulan con el tiempo y terminan afectando la salud. Le puede interesar: Buscar trabajo en 2026: las plataformas y estrategias que sí están funcionando Puesto de trabajo y la elección adecuada de la silla Un puesto de trabajo bien organizado no funciona si la silla no se adapta a las medidas de la persona. La silla debe acoplarse tanto al cuerpo como al escritorio. Antes de elegirla, es importante conocer qué ajustes permite y verificar que realmente se pueda adaptar a la altura del escritorio. La comodidad no depende solo del acolchado, sino de que permita mantener una postura estable durante varias horas. Además del mobiliario, el puesto de trabajo debe ubicarse en un entorno que favorezca la concentración, con buena iluminación y un ambiente tranquilo. La ergonomía, explica la experta, es la interacción entre la persona, el objeto y el medioambiente. Puesto de trabajo: cómo saber si está bien organizado Muchas personas no conocen los parámetros técnicos para evaluar su puesto de trabajo. Por eso, el primer consejo es escuchar al cuerpo. Sensaciones de cansancio, fatiga general o molestias visuales son señales de que algo no está funcionando bien. Si se trabaja dentro de una organización, es posible solicitar una inspección del puesto de trabajo a través del Sistema General de Seguridad y Salud en el Trabajo, para que un experto en ergonomía haga la evaluación correspondiente. Identificar estas señales a tiempo permite hacer ajustes antes de que aparezcan problemas más graves. Lea más: Ministerio de la Igualdad: cuarto ministro en menos de dos años, ¿a qué juega Petro? Puesto de trabajo: síntomas de alerta más comunes Un puesto de trabajo mal adecuado no solo produce dolor de espalda. También se manifiesta a través de otros síntomas que muchas veces se normalizan. Fatiga, cansancio persistente, dificultad para concentrarse y fatiga visual son alertas frecuentes. En estos casos, no basta con revisar la ergonomía física del puesto de trabajo. También es necesario evaluar factores organizacionales: cómo se distribuye el tiempo, si se realizan pausas, si se respetan los espacios de alimentación y cómo se organizan las tareas. En algunos casos, puede ser necesaria una evaluación psicosocial; en otros, una revisión ergonómica integral del puesto. Alturas de silla y escritorio Una de las dudas más comunes es si existe una altura ideal para la silla o el escritorio. En ergonomía, la respuesta es clara: la silla no tiene una altura estándar. La silla debe ajustarse según los parámetros antropométricos de cada persona. En cuanto al escritorio, existe una referencia general entre 70 y 74 centímetros, pero siempre debe adaptarse al usuario. El criterio principal para ajustar el puesto de trabajo es que el brazo quede a 90 grados sobre el escritorio. A partir de ahí, se ajustan los demás elementos: la pantalla a la altura visual y, si es necesario, elevadores de pantalla o reposapiés, que no siempre deben utilizarse. Organizar correctamente el puesto de trabajo no se trata de seguir tendencias ni de elegir muebles solo por diseño. Se trata de priorizar la funcionalidad, el confort y la adaptación al cuerpo y al entorno. Escuchar al cuerpo, ajustar el mobiliario y elegir bien el espacio puede marcar la diferencia entre una jornada productiva y una rutina llena de cansancio y dolores. Siga leyendo: La eliminación del cáncer VPH es posible y Australia lo demostró
.

Lea más: Ministerio de la Igualdad: cuarto ministro en menos de dos años, ¿a qué juega Petro?

Síntomas de alerta más comunes

Un puesto de trabajo mal adecuado no solo produce dolor de espalda. También se manifiesta a través de otros síntomas que muchas veces se normalizan.

Fatiga, cansancio persistente, dificultad para concentrarse y fatiga visual son alertas frecuentes. En estos casos, no basta con revisar la ergonomía física del puesto de trabajo.

También es necesario evaluar factores organizacionales: cómo se distribuye el tiempo, si se realizan pausas, si se respetan los espacios de alimentación y cómo se organizan las tareas. En algunos casos, puede ser necesaria una evaluación psicosocial; en otros, una revisión ergonómica integral del puesto.

Alturas de silla y escritorio

Una de las dudas más comunes es si existe una altura ideal para la silla o el escritorio. En ergonomía, la respuesta es clara: la silla no tiene una altura estándar.

La silla debe ajustarse según los parámetros antropométricos de cada persona. En cuanto al escritorio, existe una referencia general entre 70 y 74 centímetros, pero siempre debe adaptarse al usuario.

El criterio principal para ajustar el puesto de trabajo es que el brazo quede a 90 grados sobre el escritorio. A partir de ahí, se ajustan los demás elementos: la pantalla a la altura visual y, si es necesario, elevadores de pantalla o reposapiés, que no siempre deben utilizarse.


Organizar correctamente el puesto de trabajo no se trata de seguir tendencias ni de elegir muebles solo por diseño. Se trata de priorizar la funcionalidad, el confort y la adaptación al cuerpo y al entorno.

Escuchar al cuerpo, ajustar el mobiliario y elegir bien el espacio puede marcar la diferencia entre una jornada productiva y una rutina llena de cansancio y dolores.

Siga leyendo: La eliminación del cáncer VPH es posible y Australia lo demostró