Impuestos saludables: el desayuno se puso más caro
Con los impuestos saludables, los colombianos le pagarán más al Estado por comer. Algunos productos de la canasta básica pagarán impuesto saludable más IVA, y el desayuno de muchos se verá duramente afectado.

Como en un chiste cruel, un día después del Halloween —la fiesta que se salda con millones de dulces repartidos a niños y grandes en todo el país— comienzan a cobrarse los llamados impuestos saludables a alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Los impuestos saludables se cobran, desde el 1 de noviembre, a 21 artículos de la canasta familiar cuyo consumo se considera poco saludable, por su alto contenido de sal, grasas saturadas y/o azúcares añadidos. Con su aplicación, se espera reducir problemas de salud pública como la obesidad y las enfermedades coronarias.
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Sin embargo, para los colombianos será difícil pagar estos impuestos en tiempos de desaceleración económica y alta inflación. Además de que en algunos casos se suman al pago de IVA y de que las meriendas de muchos podrían encarecerse, los impuesto saludables afectarán el valor del desayuno de miles de hogares, pues están gravados muchos de los productos que consumen en la mañana para empezar el día con energía.
Cuánto pagarán los colombianos por impuestos saludables
Para los alimentos ultraprocesados, este impuesto es del 10% en 2023, del 15% en 2024 y en 2025 asciende a un 20%. En el caso de las bebidas azucaradas, el cobro depende de la cantidad de azúcares añadidos por cada 100 ml.
En 2023, la tarifa para las bebidas que tengan de 6 gr a menos de 10 gr por cada 100 ml será de 18 pesos, mientras que las que tengan de 10 gr en adelante pagarán 35 pesos.
En 2024, estos valores subirán a 28 y 55 pesos, respectivamente. Finalmente, en 2025 serán de 38 y 65 pesos, respectivamente.
Impuestos saludables: estos son los alimentos por los que pagará más
Los llamados impuestos saludables se dividen en los que se cobran a los alimentos ultraprocesados y los que gravan las bebidas azucaradas.
Entre los alimentos ultraprocesados gravados con los impuestos saludables figuran los chocolates, las mermeladas, la galletería (a excepción de pan y obleas), los helados, los cereales inflados o tostados, los productos constituidos por los componentes naturales de la leche (excepto el arequipe) y los productos de pastelería y confitería.
También se encuentran las salchichas, los embutidos (con excepción del salchichón, la butifarra y la mortadela), las arepas precocidas, los productos de panadería, las papitas, los platanitos, las rosquitas y las achiras.
Entre las bebidas azucaradas figuran las gaseosas, los refrescos, las bebidas energizantes y las mezclas en polvo. Otras bebidas, tradicionalmente menos tenidas por poco saludables, también se verán gravadas. Es el caso de las bebidas tipo té o café, los zumos y néctares de fruta, las bebidas deportivas, las aguas saborizadas y las bebidas a base de malta.
Para muchos, desayunar saldrá caro con los impuestos saludables
Si usted es de los que acostumbra desayunar con cereal o con una bebida tipo café o té, prepárese para pagar más por la primera comida del día.
Si no puede salir sin comerse una arepa precocida o tomarse un yogurt que viene marcado con sello negro, también tendrá que meterse la mano al dril. Si la galletería o los productos de panadería —de pronto con mermelada— son lo suyo, tampoco se escapará de pagar los impuestos saludables. Si un par de salchichas le hacen la mañana, tendrá que pagar un 10% más por ellas.
Alimentos como frutas, leche y huevos —pero sin salchichas o embutidos— tendrán que ser sus opciones, si lo que busca es alimentarse sano y hacerles el quite a los impuestos saludables.
En algunos casos, a los impuestos saludables se suma el IVA
Durante años, el IVA no se cobró a los productos de la canasta familiar. Esta situación cambió hace varios años y actualmente algunos de ellos pagan 0%, otros 5% y otros 19%.
Entre los productos que pagan 5% de IVA se encuentran el chocolate, las carnes frías y los embutidos. En estos casos, el consumidor que los compre tendrá que pagar 15% en impuesto en 2023, 20% en 2024 y 25% en 2025, cifras que resultan de sumar el IVA y el impuesto saludable.
Entre los que pagan 19% de IVA figuran los dulces y los confites. En estos casos, el consumidor se verá enfrentado a pagar, entre IVA e impuestos saludables, un 29% en 2023, 34% en 2024 y un asombroso 39% en 2025.
Los jugos, las gaseosas y las maltas también están gravados con 19%, por lo que a este porcentaje deberá sumarse el cobro de los impuestos saludables, según su contenido de azúcar.
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La paradoja de los impuestos saludables
Los llamados impuestos saludables buscan reducir el consumo de productos que afectan la salud por su alto contenido de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas. La manera de lograrlo consiste en encarecer tanto su precio que las personas prefieran comprar otros productos más saludables.
Sin embargo, expertos han llamado la atención en la paradoja de los impuestos saludables, la cual consiste en que lo que tienen de impuesto no lo tienen de saludable y viceversa.
Así, si el impuesto es demasiado alto, se cumple el objetivo de reducir significativamente el consumo, lo que implica que se recauda poco con el impuesto.
Por otro lado, si el impuesto no es tan alto, significa que sí se recauda una suma considerable, pero entonces no se reduce el consumo de la manera que se deseaba en primera instancia.
En el caso de Colombia, se estaría frente a un punto medio, en el que distintos sectores se verían afectados y la inflación sentiría una presión al alza.
Por un lado, el Gobierno Nacional espera recaudar 2,5 billones entre impuestos saludables e impuestos ambientales, equivalentes al 0,18% del PIB en 2023. Incluso, cuenta con estos dineros en el Presupuesto General de la Nación.
En cuanto a los siguientes años, se estima que los impuestos saludables le permitirán al Gobierno recaudar cerca de $5,7 billones en 2024 y $7,5 billones en 2026, según la Presidencia de la República.
El recaudo que espera lograr el Gobierno implica que el gasto en alimentos sí aumentará significativamente para muchos hogares. Y de las cifras del DANE puede deducirse que los hogares de estratos 1, 2 y 3 serán los más afectados con el pago de los impuestos saludables, por ser los que destinan una mayor proporción de sus ingresos a la alimentación.
Por otro lado, el consumo de productos altos en grasas saturadas, sales y/o azúcares añadidos sí se vería reducido. Al respecto, Fenalco espera una reducción mínima del 8% en los ingresos totales de las tiendas y panaderías de barrio, en el primer año de aplicación de los impuestos saludables, con un impacto negativo en el empleo.
Por ahora, se espera que los impuestos saludables reduzcan el consumo de alimentos poco sanos, aumenten la inflación, afecten la capacidad de compra de los hogares de estratos 1, 2 y 3, y mejoren las arcas del Estado.