martes, 8 de septiembre de 2026
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La ONU calcula que hasta 2.000 exmilitares colombianos operan drones en Sudán: el reclutamiento sigue abierto

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Las estimaciones van de 350 a 2.000 excontratistas colombianos y la misión de la ONU evalúa que el total puede acercarse a 2.000, mientras el reclutamiento continúa.

Mujeres y niños caminan con bidones de agua entre refugios de lona en una zona árida al atardecer.

Las estimaciones van entre 350 y 2.000 excontratistas militares colombianos, y la Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU para Sudán evaluó que el total puede acercarse a 2.000, según su informe del 1 de septiembre de 2026.

Son excontratistas reclutados por redes privadas para apoyar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, no militares en servicio ni enviados por el Estado colombiano, según el mismo informe. La misión agregó que el reclutamiento seguía en curso y que a algunos no les informaron que serían enviados a Sudán.

Sudán atraviesa la mayor crisis de desplazamiento entre los casos aquí revisados: más de seis millones de personas están desplazadas dentro del país y 4,5 millones buscaron refugio fuera, es decir, más de 10,5 millones, según Naciones Unidas del 7 de septiembre de 2026.

El contexto mundial tampoco ofrece alivio: el Programa de Datos sobre Conflictos de Uppsala registró 65 conflictos armados con participación estatal en 2025, máximo desde 1946, según un comunicado de la Universidad de Uppsala del 9 de junio de 2026.

¿Qué encontró la ONU sobre los colombianos en Sudán?

La misión de la ONU encontró que el despliegue de contratistas extranjeros, especialmente colombianos, es un componente significativo del apoyo transnacional a las Fuerzas de Apoyo Rápido desde agosto de 2024. Su informe del 1 de septiembre de 2026 sitúa las estimaciones entre 350 y 2.000 y evalúa que el total puede acercarse a 2.000.

La precisión importa: la misión no estableció que haya 2.000 colombianos. Con base en fuentes independientes que consideró creíbles y en la continuidad del reclutamiento, evaluó que el número de contratistas colombianos puede acercarse a ese límite, según el párrafo 85 del informe del 1 de septiembre de 2026.

El informe de la misión del 1 de septiembre de 2026 no describe una participación del Estado colombiano. Habla de excontratistas o exmilitares contratados por redes privadas, no de integrantes activos de las Fuerzas Militares de Colombia ni de personal enviado oficialmente por el país.

¿Cómo llegaban y qué hacían allá?

Los primeros grupos habrían viajado por Emiratos Árabes Unidos, Bosaso y Bengasi antes de cruzar el sur de Libia hacia Darfur; otros habrían pasado por Bosaso o Emiratos, Chad y el aeropuerto de Nyala, según el párrafo 90 del informe de la misión del 1 de septiembre de 2026.

Al llegar a Dubái o Abu Dabi, los trasladaban a una instalación de tipo militar en Ghayathi para cerca de dos meses de entrenamiento, según el mismo párrafo. La instrucción abarcaba drones, fuego indirecto, defensa aérea y otros sistemas avanzados, con instructores de distintos países y miembros de las Fuerzas de Apoyo Rápido.

Los contratistas operaban y mantenían drones de vigilancia, ataque y un solo uso; también apoyaban artillería, inteligencia, mantenimiento e instrucción, según el párrafo 91 del informe de la misión del 1 de septiembre de 2026. Muchos estaban en campamentos de Nyala y sus alrededores, incluido el aeropuerto.

En algunos casos conservaron el control operativo y el mantenimiento de los drones porque esa pericia técnica no estaba extendida entre las Fuerzas de Apoyo Rápido, según el párrafo 92. La misión también recibió información de que algunos cobraron menos de lo pactado y otros desconocían su destino al ser reclutados.

Varias fuentes situaron a contratistas, particularmente integrantes del batallón «Desert Wolves», alrededor de El-Fasher antes, durante y después de su toma, según el párrafo 94. Testimonios citados allí indicaron que colombianos fueron capturados antes de la toma con municiones merodeadoras y drones de vigilancia y armados.

¿Quién los reclutaba y qué ha pasado con ellos?

La misión señaló al coronel Álvaro Andrés Quijano Becerra como fundador de una entidad clave, y a Claudia Viviana Oliveros Forero como la persona que coordinaba el reclutamiento en Colombia.

El Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU los sancionó a ambos el 28 de abril de 2026, según el informe del 1 de septiembre de 2026.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en un comunicado del 26 de junio de 2026, señaló que la pareja habría operado el esquema mediante International Services Agency, conocida como A4SI; Fénix Human Resources S.A.S.; y la panameña Talent Bridge S.A., antes Global Staffing S.A.

Según ese comunicado del Tesoro, Talent Bridge habría servido para reducir la exposición legal de A4SI y ocultar vínculos con la empresa contratante. Estos son señalamientos de la ONU y del Tesoro, no condenas de un juez; ninguna de las empresas mencionadas ha sido condenada por un juez colombiano.

Colombia reconoció la participación de entidades y personas colombianas en el reclutamiento, mientras Emiratos Árabes Unidos disputó los señalamientos contra personas o entidades bajo su jurisdicción, según el párrafo 89 del informe de la misión del 1 de septiembre de 2026.

La Cancillería de Colombia informó el 5 de septiembre de 2026 que había enviado 21 oficios a la Fiscalía por denuncias generales sobre ofertas engañosas y traslados de colombianos a conflictos externos.

Ese comunicado se refiere sobre todo a Rusia y Ucrania, no a una investigación penal específica sobre Sudán. Más Colombia contó el 6 de septiembre que la Cancillería acumula 1.753 solicitudes de asistencia por esos dos países.

¿Cómo va la guerra de Sudán?

La guerra enfrenta desde abril de 2023 a las Fuerzas Armadas Sudanesas, el bando estatal, y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido, antiguos aliados, y ya transita su cuarto año, según Naciones Unidas del 2 de septiembre de 2026. Más de 10,5 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió el 7 de septiembre de 2026 un alto el fuego inmediato, el fin de la injerencia extranjera y el regreso a un gobierno civil incluyente, según Naciones Unidas de esa fecha.

Türk advirtió ese 7 de septiembre que los civiles afrontaban un riesgo inminente en Kordofán, Nilo Azul y Darfur del Norte y del Oeste. La misión, en su informe del 1 de septiembre, documentó ataques contra civiles, hospitales, escuelas, mercados y lugares de desplazamiento, algunos de los cuales podrían constituir crímenes de guerra.

Sobre El-Fasher, la misión de la ONU habló de «conducta que muestra rasgos de genocidio» en su informe del 1 de septiembre de 2026; no es una determinación judicial. Por separado, el Tesoro de Estados Unidos afirma que las Fuerzas de Apoyo Rápido cometieron genocidio.

La misión aclaró en el informe del 1 de septiembre de 2026 que sus hallazgos sobre el apoyo externo a las Fuerzas Armadas Sudanesas, el bando estatal, todavía son preliminares. No los presentó con el mismo grado de conclusión que sus hallazgos sobre el apoyo a las Fuerzas de Apoyo Rápido.

Un ataque aéreo destruyó el 30 de agosto dos camiones con 50 toneladas de alimentos para 5.800 personas durante un mes, según el Programa Mundial de Alimentos del 2 de septiembre de 2026. La agencia no atribuyó la autoría del ataque.

¿Qué otras guerras siguen andando?

El registro de Uppsala muestra que Sudán está lejos de ser un caso aislado: hubo 65 conflictos armados con participación estatal en 2025, de los cuales 13 alcanzaron el umbral de guerra y ocho fueron entre Estados.

Así lo publicó la Universidad de Uppsala el 9 de junio de 2026. Haití, Myanmar y el este del Congo ilustran otras crisis activas.

En Haití, las bandas mataron al menos a 47 personas, hirieron a 22 y secuestraron a más de 52 en Kenscoff el 23 de agosto, según Naciones Unidas del 28 de agosto de 2026. El Consejo de Seguridad convocó una reunión de emergencia cinco días después.

Entre abril y junio, la violencia de bandas en Haití dejó 1.408 muertos, 656 heridos y 326 víctimas de violencia sexual, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, citada por la ONU el 28 de agosto de 2026. Las armas continuaban entrando pese al embargo vigente desde 2022.

En Myanmar, el ejército mató al menos a 8.075 personas durante los cinco años posteriores a la toma del poder por la junta, según una misión independiente de la ONU del 25 de agosto de 2026. Esa cifra corresponde a muertes atribuidas a la junta, no al total de la guerra.

Más de 16 millones de personas necesitan ayuda en Myanmar y cerca de 3,8 millones están desplazadas, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU del 13 de julio de 2026. La misión del 25 de agosto agregó que la junta reclutó por la fuerza a cientos de miles.

En el este de la República Democrática del Congo, el conflicto coincide con un brote de ébola de la especie Bundibugyo que superó 5.500 casos y causó 2.642 muertes en cien días, según el Programa Mundial de Alimentos del 8 de septiembre de 2026.

El ébola es un brote sanitario en una zona de conflicto, no otro frente de combate. David Stevenson, director del Programa Mundial de Alimentos en el país, dijo el 8 de septiembre de 2026 que esa región soportaba simultáneamente conflicto, hambre y desplazamiento.

En Afganistán, 3,7 millones de niños sufrían emaciación y cerca de un millón padecía su forma más grave, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia del 25 de agosto de 2026. Los menores de dos años representaban el 83 % de los casos de desnutrición aguda severa.

¿Por qué no alcanza la plata para atenderlas?

Los recursos se reparten entre 36 planes humanitarios de la ONU y sus socios, que para 2026 solicitan en conjunto 35.067 millones de dólares, según el Servicio de Seguimiento Financiero de la ONU consultado el 8 de septiembre de 2026. Ninguno de los ocho planes comparados abajo estaba completamente financiado.

Sudán solicitaba más dinero que Ucrania, pero tenía una cobertura considerablemente menor: 41,4 % frente a 72,3 %, según esa consulta del Servicio de Seguimiento Financiero. Afganistán registraba la proporción más baja del grupo, con 30,3 %.

Plan humanitario 2026 Pide (millones de US$) Ha recibido (millones de US$) Cobertura
Territorio Palestino Ocupado 4.064 1.612 39,7 %
Sudán 2.866 1.186 41,4 %
Ucrania 2.304 1.665 72,3 %
República Democrática del Congo 2.133 1.054 49,4 %
Afganistán 1.714 519 30,3 %
Myanmar 890 417 46,9 %
Haití 880 417 47,3 %
Colombia 620 293 47,3 %

Fuente: datos del Servicio de Seguimiento Financiero de la ONU consultados el 8 de septiembre de 2026; cambian a diario.

Colombia también tenía un plan humanitario: una adenda del Equipo Humanitario de País y Naciones Unidas en Colombia del 21 de agosto de 2026 elevó su requerimiento a 619 millones de dólares para más de tres millones de personas. El servicio financiero lo redondeaba a 620 millones en su tabla.

¿Qué se sabe y qué no se sabe todavía?

Se conoce el rango estimado y el tipo de trabajo, pero no hay una cifra verificada de cuántos colombianos murieron, regresaron o siguen en Sudán. Tampoco se pudo verificar una investigación penal en Colombia abierta específicamente por Sudán; los 21 oficios informados por la Cancillería el 5 de septiembre de 2026 son generales.

No hay hambruna declarada en Sudán. La clasificación de seguridad alimentaria del 14 de mayo de 2026 no ubicó ninguna zona en fase de hambruna, aunque señaló 14 áreas en riesgo; ese dato no pudo comprobarse de primera mano porque el sitio de la clasificación bloquea el acceso automatizado.

Colombia aún no figuraba entre los Estados parte de la convención contra el mercenarismo. La Ley 2569 del 17 de marzo de 2026 aprobó esa convención, pero su artículo segundo dice que el país solo queda obligado internacionalmente cuando se perfeccione el vínculo internacional.

También deben distinguirse sanciones, señalamientos y decisiones judiciales. El informe de la misión del 1 de septiembre y el comunicado del Tesoro del 26 de junio identifican personas y empresas, pero eso no equivale a una condena dictada por un juez colombiano.

¿De dónde sale esta información?

El hallazgo central proviene del informe A/HRC/63/23 de la misión de la ONU, distribuido el 1 de septiembre de 2026. Las redes y sanciones también aparecen en el comunicado del Tesoro de Estados Unidos del 26 de junio de 2026.

Para Sudán se usaron las actualizaciones de Naciones Unidas del 2 de septiembre de 2026 y de Naciones Unidas del 7 de septiembre de 2026. La actuación colombiana proviene de la Cancillería del 5 de septiembre de 2026 y la Ley 2569.

El panorama de conflictos procede de la Universidad de Uppsala del 9 de junio de 2026. Los casos de Haití, Myanmar, Congo y Afganistán corresponden a publicaciones de la ONU entre el 25 de agosto y el 8 de septiembre de 2026.

Las solicitudes y aportes proceden del Servicio de Seguimiento Financiero de la ONU, consultado el 8 de septiembre de 2026. Son registros dinámicos y sus valores cambian a diario.

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