La demanda nacional de acero creció un 26% en 2021

Durante el Webinar El rol del acero en la reactivación económica: retos y desafíos para el 2022, que realizó la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) el 17 de febrero de este año, se analizó la oferta y la demanda de acero en el país el año pasado.
María Juliana Ospina, directora del Comité de Acero de la ANDI, aseguró que la industria siderúrgica colombiana, conformada por Acerías Paz del Río, Gerdau Diaco, Grupo Siderúrgico Reyna, Sidoc y Ternium, tiene una capacidad instalada que le permite producir 2,6 millones de toneladas anuales, genera 45.000 empleos y ha invertido más de US$620 millones en transferencia de tecnología y fortalecimiento industrial durante los últimos cinco años.
De acuerdo con Ospina, la oferta de acero disponible en el país tuvo un crecimiento de 40% en 2021 frente a 2020, a pesar de las dificultades causadas por la pandemia, el paro nacional y factores internacionales como la crisis de los contenedores.
El comportamiento de la oferta de acero en el país estuvo apalancada por el crecimiento del sector de la construcción. Eduardo Gutiérrez, coordinador de inteligencia de mercados de Acerías Paz del Río, destacó que “la demanda nacional de acero creció un 26% en 2021 y hubo una dinámica muy positiva en la venta de vivienda, con cifras récord. Esto estuvo apalancado en los beneficios promovidos por el Ministerio de Vivienda” ese mismo año. Este punto fue confirmado por Ospina, quien señaló que el PIB de edificaciones creció 11,6% en 2021.
Frente al comportamiento del sector vivienda, Andrés Langebaek Rueda, director ejecutivo de Estudios Económicos del Grupo Bolívar, señaló que, dado el comportamiento que tuvo este renglón económico el año pasado, se estima que en 2022 la construcción de vivienda será el sector líder en el país. No obstante, aclaró que se requerirá el aumento de la inversión pública para que está previsión se cumpla.
Langebaek llamó la atención sobre el futuro de la economía colombiana y destacó que el país deberá afrontar varios retos. “La economía del país creció en 2021 por la expansión del gasto y la apertura de la economía, entre otras medidas. En 2022, el crecimiento sería en torno al 3,8%. Se observará una desaceleración fruto de la alta base de comparación [es decir, ya no se tendrá el efecto de rebote que se registró en el PIB de 2021, cuando mostró un crecimiento de 10,6% frente a 2020, luego de un decrecimiento del -7%], un deterioro en las condiciones sociopolíticas para la inversión, la pérdida del grado de inversión y el encarecimiento de los bienes de capital”.