Los silencios de Melania | Más Colombia
miércoles, 4 de marzo de 2026
Inicio  »  Columnistas  »  Los silencios de Melania

Los silencios de Melania

Diva Criado, Columnista, Más Colombia

Diva Criado

Abogada y periodista, Master en Gestión Pública de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Coordinadora de la Sección de derechos humanos, redactora y editora de la Agencia de Noticias La Independent de España.

Mientras su marido, Donald Trump, se enfrenta a un riesgo legal cada vez mayor y pretende aspirar nuevamente a la presidencia de Estados Unidos, Melania Trump ha decidido guardar silencio y permanecer fuera del ojo público.

No está muy lejos aquella época en la que, mientras en Washington una jauría de furiosos adeptos a Donald Trump se tomaban el Capitolio y ambas cámaras del Legislativo se reunían para certificar el resultado electoral que daba ganador a Joe Biden, ella, como primera Dama, realizaba una sesión de fotos que no quiso interrumpir. 


Le puede interesar: Isla Gorgona: tras su cierre, activistas denuncian irregularidades en la selección del operador turístico de la isla

Se mantuvo hermética ante los hechos. Solo unos días después —presionada por su Jefa de Gabinete, Stephanie Grishan, y de Prens,a Anna Cristina Niceta, que al día siguiente del asalto renunciaron—  Mrs. Trump salió a decir en una entrevista que la violencia era producto de la “pasión y el entusiasmo” durante las elecciones.

Pero la vida de Melania a su paso por la Casa Blanca deja más anécdotas de lo usual. Anécdotas que suelen barrerse bajo la alfombra de la historia, sobre ella. Además de caracterizarse por mantener un bajo perfil y en muy pocas ocasiones hacer declaraciones públicas sobre su marido, muchos endilgan esos silencios a que su imagen sigue ligada a las polémicas generadas por él. 

Sin embargo, sus gestos son los protagonistas, hablan por sí solos y no precisamente por motivos políticos. Ocupan portadas, espacios televisivos y multitud de memes inundan las redes sociales, revelando los incómodos y particulares momentos en público con su marido. No imagino cómo se llevarán en privado.

Entre otros muchos, recordemos el manotazo que dio Melania a su marido en la visita oficial a Israel que todo el mundo vio. Entonces, caminaban con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por la alfombra roja que había sido dispuesta en el aeropuerto de Tel Aviv. 

Trump, al darse cuenta de que ella iba varios pasos detrás, se giró para darle la mano. Melania no solo rechazó el ofrecimiento, sino que le dio aquel manotazo que ya es historia.


Desde que su marido se presentó a la presidencia de USA, en 2015, Melania se ha presentado como una inmigrante que ha logrado el sueño americano. “Vivir y trabajar en Estados Unidos fue una verdadera bendición, pero yo quería algo más, quería ser estadounidense”, estatus que logró en 2006, tras contraer matrimonio con Trump en 2005.   

Pero poco o nada se ha dicho de lo que piensa sobre las palabras de su marido cuando, en una reunión con algunos legisladores mientras se discutía de inmigración, él dijo que algunas naciones eran “países de mierda”. ¿Será que incluyó a Eslovenia en esa apreciación? 

Por otro lado, sobre la relación de pareja que mantienen muchos piensan que están representando un papel y que el tal matrimonio no existe. Lo cierto es que desde hace tiempo los rumores de separación están ahí. Al parecer llevan vidas separadas y no está claro si Melania lo acompañará en la idea de presentarse a la próxima elección presidencial.