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domingo, 7 de diciembre de 2025
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Murió el Papa Francisco: lo que sigue tras el fin del primer papado latinoamericano

El Papa Francisco murió el 21 de abril. Así será su funeral, el cónclave y los candidatos más opcionados a sucederlo como líder de la Iglesia.

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El Vaticano confirmó este 21 de abril de 2025 la muerte del Papa Francisco a los 88 años. Jorge Mario Bergoglio, primer Papa latinoamericano y primer jesuita en la historia en ocupar el cargo, falleció en el hospital Gemelli de Roma debido a complicaciones respiratorias por una neumonía bilateral. Su deceso marca el inicio del protocolo más antiguo y hermético de la Iglesia Católica: el proceso de sepelio y elección de un nuevo pontífice.

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¿Quién era el Papa Francisco y por qué eligió ese nombre?

Nacido en Buenos Aires, Argentina, Jorge Mario Bergoglio fue elegido como Papa el 13 de marzo de 2013, luego de la renuncia de Benedicto XVI. Al asumir, rompió con varias tradiciones: fue el primer Papa del hemisferio sur, el primer jesuita en el trono de San Pedro y el primero en elegir el nombre de Francisco.

Lo hizo inspirado por San Francisco de Asís, símbolo de humildad, pobreza y devoción por los más vulnerables. En su primer encuentro con los cardenales, relató que un colega brasileño le dijo: «No te olvides de los pobres», frase que lo marcó profundamente y lo llevó a escoger un nombre que reflejara una misión centrada en la justicia social y la paz.

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Papa Francisco

¿Qué pasa tras la muerte de un Papa?

La muerte del Papa Francisco activa inmediatamente un protocolo eclesiástico conocido como «sede vacante». Desde ese momento, el Vaticano queda bajo la administración del camarlengo, en este caso, el cardenal Kevin Farrell. Este debe verificar oficialmente el fallecimiento, cerrar el apartamento papal, destruir su anillo del pescador y preparar todos los aspectos del funeral.

Francisco dejó instrucciones claras en 2024: pidió un funeral más sencillo que el tradicional, y no ser enterrado en las criptas bajo la Basílica de San Pedro como sus predecesores, sino en la Basílica de Santa María la Mayor. Se espera que los actos fúnebres se extiendan por nueve días, periodo conocido como el «novemdiales».

¿Cómo se elige al nuevo Papa?

Una vez finalizado el funeral del Papa Francisco, entre el día 15 y 20 tras el fallecimiento, se convoca el cónclave. Solo pueden votar los cardenales menores de 80 años, que actualmente suman 135. Estos se encierran en la Capilla Sixtina, aislados completamente del mundo exterior, sin celulares ni contacto con medios.


Las votaciones se realizan hasta cuatro veces por día. Se necesita una mayoría de dos tercios (90 votos) para que un cardenal sea elegido Papa. Si después de 33 votaciones no hay resultado, se procede a una segunda fase donde se elige entre los dos más votados. El humo negro indica que no hay decisión; el blanco anuncia que ya hay un nuevo Papa.

El anuncio se hace con el tradicional «Habemus Papam» desde el balcón de la Basílica de San Pedro. El nuevo pontífice aparece ante el mundo por primera vez y da su bendición. El nombre que escoja también tiene valor simbólico: marca el tono de su pontificado.

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¿Quiénes son los favoritos para suceder al Papa Francisco?

Aunque en teoría cualquier varón católico bautizado puede ser elegido Papa, en la práctica esto no sucede desde hace más de seis siglos. El último Papa no cardenal fue Urbano VI, elegido en 1378. Desde entonces, todos han salido del Colegio Cardenalicio.

Esto se debe a que los cardenales electores prefieren a alguien con experiencia en la Curia, conocimiento de la diplomacia vaticana y trayectoria pastoral comprobada. Por eso, aunque la norma permite una elección más abierta, en la realidad los votantes se ciñen al círculo cardenalicio.

Dentro del círculo, para ser considerado “papable” en un cónclave, se evalúan múltiples factores que reflejan tanto la trayectoria personal como el momento histórico de la Iglesia. Los electores buscan un equilibrio entre experiencia pastoral, formación teológica, manejo de idiomas, capacidad diplomática y liderazgo interno en el Vaticano. También pesa la procedencia geográfica —sobre todo si representa regiones donde el catolicismo está creciendo—, la edad y la habilidad para tender puentes entre corrientes internas, como los sectores conservadores y los más reformistas. 

Hoy, los nombres que más suenan están divididos entre continuistas de la línea progresista del Papa Francisco y figuras conservadoras que podrían marcar un giro doctrinal. (https://www.reuters.com/world/who-might-succeed-pope-francis-some-possible-candidates-2025-04-21/


Entre los favoritos están:

  • Pietro Parolin (Italia, 70 años): actual Secretario de Estado del Vaticano. Tiene experiencia diplomática y es visto como un candidato de centro, con equilibrio entre tradición y apertura.
  • Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años): prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Cercano a Francisco, carismático y popular en Asia.
  • Matteo Zuppi (Italia, 69 años): arzobispo de Bolonia. Conocido por su perfil pastoral y su trabajo con comunidades marginadas.
  • Peter Turkson (Ghana, 76 años): ex prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral. Aboga por la justicia social y el medio ambiente.
  • Robert Sarah (Guinea, 78 años): representante del ala conservadora. Fue prefecto de la Congregación para el Culto Divino.
  • Jean-Marc Aveline (Francia, 66 años): arzobispo de Marsella. Enfocado en el diálogo interreligioso y temas migratorios.
  • Fridolin Ambongo (R. D. del Congo, 64 años): arzobispo de Kinshasa, comprometido con los derechos humanos y el cuidado de la Amazonía africana.
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La Ciudad del Vaticano, en el camino de la Conciliación que conduce a la Basílica de San Pedro

¿Puede haber un Papa negro?

Sí. Y no solo es posible, sino probable. África es el continente donde más crece el catolicismo, y varios de sus cardenales tienen peso político y espiritual. Turkson, Sarah y Ambongo son papables con fuerza. La elección de un Papa negro enviaría un mensaje de apertura al sur global, donde está el futuro demográfico de la Iglesia.

¿Por qué los papas cambian de nombre?

La tradición comenzó con Juan II en el siglo VI. Su nombre original era Mercurio, y lo consideró inapropiado por su referencia pagana. Desde entonces, los papas adoptan un nuevo nombre al asumir el pontificado. Es un gesto que representa una nueva vida, una nueva identidad como líder espiritual universal.

Un cónclave marcado por las tensiones internas

El próximo cónclave no será fácil. Aunque Francisco unificó muchos sectores con su discurso de inclusión y misericordia, también generó resistencias internas. Los cardenales que se sienten incómodos con sus reformas buscarán un perfil más conservador, mientras otros intentarán continuar con su legado.

En juego están temas como el rol de la mujer en la Iglesia, el trato a la comunidad LGBTQ+, el celibato sacerdotal y la descentralización del poder en Roma.

El mundo mira a Roma

Con más de 1.300 millones de católicos, el Vaticano sigue siendo un actor espiritual y político de primer orden. La elección de un nuevo Papa influye en agendas diplomáticas, conflictos armados, crisis migratorias y debates bioéticos.

En los próximos días, los ojos del planeta estarán puestos sobre una chimenea en la Capilla Sixtina. El humo blanco no solo anunciará un nombre. También marcará el rumbo de una institución milenaria que, pese a todo, sigue viva en pleno siglo XXI.