Urge un diálogo entre el Gobierno Nacional y Sanitas, la Nueva EPS y Compensar
La salud en Colombia atraviesa una larga y fuerte tormenta. Tanto el Gobierno como las EPS deben sostener un diálogo con miras a solucionar el problema que viene de años atrás. Por el momento, es incierto si las operaciones de Compensar continúen, así como lo es el futuro de Sanitas y la nueva EPS.
Los ojos de todo un país están sobre el sector de la salud en Colombia. La semana termina con varios hechos que nublan el panorama: el mismo día en que la Comisión Séptima del Senado hundió el proyecto de reforma a la salud del gobierno del presidente Gustavo Petro, la Supersalud hizo una intervención administrativa a la EPS Sanitas, la segunda con más número de afiliados en el país. Al día siguiente, la misma entidad intervino a la Nueva EPS, y hoy, viernes 5 de abril, la EPS Compensar hace una solicitud de liquidación voluntaria a la Supersalud.
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A esta serie de hechos se suman la visita de la Procuraduría General de la Nación a la Supersalud, para conocer la documentación que sustenta la intervención a Sanitas y la Nueva EPS, así como la audiencia de la Corte Constitucional sobre la situación financiera del sistema de Salud, a la que asistió el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Las turbulencias manifiestas entre el Congreso de la República, el Gobierno Nacional y todo el círculo de poder que representa a las EPS dejan en el centro del problema sus afiliados, más de 17,5 millones de colombianos (10 millones de la Nueva EPS, 5,7 millones de Sanitas y alrededor de 2 millones de la EPS Compensar).
En este contexto, el Gobierno de Colombia y las EPS tienen la responsabilidad de encontrar la mejor solución para el aseguramiento de la salud de los colombianos en el corto plazo, resaltó el doctor en Salud Pública, Bernardo Useche.
El experto señala que el problema de fondo es la confrontación entre la propuesta de Gustavo Petro para modificar el sistema de salud y el actual modelo representado desde el gobierno de Álvaro Uribe hasta ahora.
En la orilla del actual gobierno de Colombia, la propuesta en salud no ha logrado persuadir a la opinión pública ni al legislativo durante su trayectoria por más de un año, situación a la que el presidente, Gustavo Petro, ha respondido con frases que enturbian, aún más, el panorama.
En la instalación de la asamblea cafetera, el pasado miércoles 3 de abril, y tras conocer el hundimiento de la reforma a la salud en el Senado, el presidente Petro dijo, “lo que podía ser una concertación tranquila y ordenada, sin problema hacemos la transición, ahora es de golpe”. Luego de este pronunciamiento, se conocieron las intervenciones de la Supersalud a Sanitas y la Nueva EPS.
En la otra orilla, pululan mensajes que oscurecen el terreno del análisis, destacando las opiniones que pasan por alto los problemas estructurales del modelo de intermediación en el sistema de salud actual, marchitado por serios casos de corrupción, como los de Saludcoop y Cafesalud, e incapaz de evitar varias muertes que podrían haber sido prevenidas con la atención médica adecuada.
El doctor Useche además recuerda que, en su afán por aprobar la reforma a la salud, el Gobierno Nacional permitió varias modificaciones al proyecto, dejando como resultado un texto muy diferente a la reforma original presentada por la exministra Carolina Corcho.

Se debe revisar el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC): ministro de Salud
En julio del año pasado, a través de una carta de tres EPS al MinSalud, las entidades aseguran que el valor de la UPC no alcanza a cubrir los costos en salud, y solicitan un ajuste adicional de 5,7% por encima del ajuste ya realizado por el gobierno para 2023.
Ocho meses después, y tras conocerse la solicitud de liquidación voluntaria de la EPS Compensar, hoy en la Corte Constitucional el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, señaló que “no queremos que se retiren”, y afirmó que se debe revisar el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el dinero que el Estado le transfiere a las EPS.
Esta afirmación se realiza después de que en varias ocasiones, el jefe de la cartera ministerial dijera que el valor de la UPC no sería ajustado. Ante la situación, el experto en Salud Pública, Bernardo Useche, asegura que las partes deben terminar de una vez por todas ese diálogo de sordos, que han sostenido por más de un año, y ser consecuentes con la gravedad del problema. El objetivo debe ser asegurar a toda la población colombiana, afirmó.
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La carta de Sanitas, Compensar y Sura que informa sobre la insuficiencia de recursos de las EPS
La solicitud de liquidación hecha por la EPS Compensar revivió una carta enviada en julio del año pasado al Ministerio de Salud y Protección Social, por parte de las EPS Sanitas, Compensar y Sura.
En esta presentan “la difícil y angustiosa situación financiera que atraviesa nuestro sistema de salud y […] la gran preocupación de viabilidad que hoy enfrentamos”, se lee en el tercer párrafo de la misiva. Aseguran también que el estado financiero actual es resultado de una acumulación de varios años y por diferentes situaciones.
En seguida, los emisores de la carta hacen un listado con los tres principales problemas que enfrentan.
1. “Los recursos asignados en el presupuesto General de la Nación no alcanzan a cubrir las necesidades”: Sanitas, Compensar y Sura
El primer punto afirma que “el valor de la UPC [Unidad de Pago por Capitación] es insuficiente para atender el plan de beneficios en Salud” y, como consecuencia, señala que se debe incrementar el valor de la UPC en 2023, pues el ajuste al valor de ese año no corrigió el problema presupuestal:
“Los recursos asignados en el Presupuesto General de la Nación no alcanzan a cubrir las necesidades generales del sistema”, inicia la explicación de las EPS, “se estima que el valor de la UPC en 2022 fue insuficiente en un 8%, respecto al valor del incremento de los servicios cubiertos por el PBS [Plan de Beneficios en Salud]”, se lee en la carta.
“El ajuste de la UPC en 2023 no corrigió ese problema, para hacerlo ha debido tener un ajuste adicional del 5,7%”, resalta la comunicación.
2. Varias EPS presentan problemas de solvencia
De acuerdo con la misiva, los problemas de solvencia que enfrentan las EPS son consecuencia de una “concentración asimétrica de cargas de enfermedad. Las EPS con menor carga de siniestralidad presentan mejores resultados financieros”, explica el documento.
3. Pago de deudas
En el último punto, se detalla que que estas EPS tienen deudas pendientes “de presupuestos máximos, recobros, canastas de covid-19, licencias e incapacidades y procesos de compensaciones pendientes”.
Frente a esto, las EPS aseguran que no podrán continuar con la prestación de servicios de no realizar los ajustes que solicitan y advierten, como parte del problema, que las tres entidades como cumplirían con los indicadores financieros al cierre de 2023.
El futuro puede quedar en manos de la Procuraduría y de la Corte Constitucional
Luego de la intervención de Sanitas y la nueva EPS, la Procuraduría General de la Nación visitó las instalaciones de la Superintendencia de Salud en búsqueda de la documentación que sustenta las medidas de intervención.
Por su parte, la Corte Constitucional celebró hoy una audiencia para dar continuidad a un proceso iniciado en 2008, en el que se detectaron posibles fallas en la metodología utilizada para calcular el incremento anual de la UPC.
A la audiencia fueron citados el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, el director de la Administradora de Recursos del Sistema de Seguridad Social en Salud, y delegados de la Superintendencia de Salud, la Procuraduría General de la Nación, la Fiscalía General, la Contraloría y la Defensoría del Pueblo.
Por el momento, crece la expectativa por lo que pueda ocurrir con Sanitas, la Nueva EPS y Compensar; si el Gobierno y las EPS logran conciliar una solución para la mayoría de los colombianos, por encima de los intereses individuales, así como los resultados que arrojen las investigaciones de los entes de control.