Amnistía Internacional acusa a Rusia de trata de personas: reclutó a colombianos con falsas ofertas de empleo civil
viernes, 11 de septiembre de 2026
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Amnistía Internacional acusa a Rusia de trata de personas: reclutó a colombianos con falsas ofertas de empleo civil

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El engaño comenzaba con ofertas civiles y terminaba en el frente, según Amnistía Internacional; las entrevistas se realizaron entre 2024 y 2026.

Hombre adulto sentado con una maleta y un sobre en la sala de espera de una terminal

Amnistía Internacional, una organización no gubernamental, publicó el 10 de septiembre de 2026 un informe que acusa a Rusia de reclutar extranjeros mediante prácticas engañosas, coercitivas y explotadoras para combatir en Ucrania. Según la organización, muchos casos equivalen a trata de personas.

De acuerdo con el comunicado de Amnistía Internacional del 10 de septiembre de 2026, agentes locales y anuncios engañosos en internet ofrecían empleos civiles, salarios altos y acceso acelerado a la ciudadanía rusa. Según el mismo comunicado, tras la firma de documentos algunas personas eran desplegadas con preparación mínima.

Amnistía informó el 10 de septiembre de 2026 que entrevistó a personas de ocho países, entre ellos Colombia, en dos campos ucranianos de prisioneros de guerra entre 2024 y 2026. Según la organización, eran personas capturadas por Ucrania, una condición que limita la muestra y lo que puede concluirse.

Como contexto distinto, Más Colombia informó el 6 de septiembre de 2026 que la Cancillería atendía 1.753 solicitudes de familias colombianas relacionadas con connacionales en Rusia y Ucrania. Esa cifra no mide víctimas de trata ni personas reclutadas.

¿Cómo funciona el engaño?

El mecanismo comienza con agentes o anuncios en internet que prometen trabajo civil y mejores ingresos, según el informe de Amnistía Internacional del 10 de septiembre de 2026. Según la organización, después aparecen papeles incomprensibles, control de movimientos, preparación militar mínima, envío a primera línea y amenazas si la persona intenta salir.

Paso del reclutamiento Qué documentó Amnistía
La oferta falsa de empleo civil Personas reclutadas fuera de Rusia recibieron ofertas falsas en seguridad, logística, construcción, tecnologías de la información y otros sectores, según Amnistía Internacional en su informe del 10 de septiembre de 2026.
La promesa de salario alto y ciudadanía rusa acelerada Las ofertas solían incluir salarios altos y acceso acelerado a la ciudadanía rusa, según Amnistía Internacional en su informe del 10 de septiembre de 2026.
La firma de papeles en un idioma que no se entiende Las víctimas firmaban documentos que a menudo estaban en un idioma que no entendían, según la descripción de Agnès Callamard publicada por Amnistía Internacional el 10 de septiembre de 2026.
La restricción de movimientos y el despliegue al frente con preparación mínima Los comandantes restringían sus movimientos y las desplegaban en primera línea con preparación mínima, según la descripción de Callamard.
Las amenazas a quienes buscan salir Los comandantes amenazaban a quienes buscaban una salida, de acuerdo con la secretaria general de la organización.

“Los reclutadores desarrollaron un sistema de coerción, fraude y engaño, con falsas promesas de empleo civil o no combatiente”, afirmó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en el comunicado de la organización del 10 de septiembre de 2026.

Una persona entrevistada describió el frente así: “La escala de los combates es inimaginable. No se ven soldados ucranianos, solo drones, drones por todas partes”, y añadió que nunca volvería allí, según Amnistía Internacional el 10 de septiembre de 2026. Es un testimonio individual, no una medición del frente.

¿Qué papel aparecen jugando los colombianos?

Colombia figura como país de origen de personas entrevistadas y de reclutados desde el exterior que denunciaron ofertas falsas de trabajo civil, según Amnistía Internacional. El documento de la organización no permite establecer cuántos colombianos fueron entrevistados, cuántos fueron reclutados ni dónde se encuentran ahora.

La sección de metodología del informe EUR 46/1361/2026 precisa la muestra: seis visitas a dos campos del oeste de Ucrania y entrevistas con decenas de prisioneros, entre ellos 15 nacionales de terceros países de Brasil, Colombia, Cuba, Egipto, Sierra Leona, Sri Lanka, Somalia y Sudáfrica.

Según el mismo informe, la organización también habló con extranjeros que servían en fuerzas rusas, familiares, abogados, activistas de derechos humanos y periodistas.

Según el informe de Amnistía del 10 de septiembre de 2026, personas de Colombia, Brasil, Sierra Leona, Somalia, Sudáfrica y Sri Lanka reclutadas fuera de Rusia relataron promesas falsas de empleos civiles. Según el documento, al llegar habrían sido incorporadas fraudulentamente a las Fuerzas Armadas rusas.

Ese informe no desglosa los 15 por nacionalidad, así que no dice cuántos colombianos entrevistó ni cuántos habría en esa situación. No debe inferirse ninguna cifra, y tampoco se verificó si alguno fue repatriado o permanece detenido.

Sí clasifica a esos 15 por cómo llegaron: tres declararon haber firmado a sabiendas un contrato militar, siete dijeron que les habían prometido empleos civiles y otros seis dieron detalles que niegan el carácter voluntario, según la misma sección de metodología.

Las tres cifras suman 16 y la muestra declarada es de 15. Más Colombia consultó el documento el 10 de septiembre de 2026 y el texto no explica la diferencia.

¿Por qué Amnistía lo llama trata de personas?

Amnistía considera que la combinación de captación mediante engaño, vulnerabilidad económica, coerción y explotación alcanza en muchos casos el umbral de trata de personas, según su informe del 10 de septiembre de 2026. Es la conclusión jurídica de una organización no gubernamental, no una sentencia ni la decisión de un órgano de la ONU.

La organización compara el mecanismo con el Protocolo de Palermo, el instrumento de la ONU que define la trata de personas, según el comunicado de Amnistía del 10 de septiembre de 2026. Sin embargo, determinar que un caso concreto constituye ese delito corresponde a una autoridad judicial.

“Las Fuerzas Armadas rusas están reforzando sus filas con extranjeros económicamente vulnerables y usándolos como carne de cañón en la guerra de agresión contra Ucrania”, afirmó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en el comunicado del 10 de septiembre de 2026.

Callamard añadió que el grado de explotación y coerción llevó a Amnistía Internacional a concluir que muchos casos equivalen a trata de personas, conforme al Protocolo de Palermo, según el comunicado de la organización del 10 de septiembre de 2026.

¿Qué se sabe y qué no se sabe todavía?

Se sabe que Amnistía recopiló relatos con patrones comunes y que incluyó a colombianos entre las nacionalidades entrevistadas, según su informe del 10 de septiembre de 2026. No se conocen el tamaño total del fenómeno, el número de colombianos afectados, su situación actual ni una decisión judicial sobre casos concretos.

Las entrevistas realizadas entre 2024 y 2026 tuvieron lugar en dos campos ucranianos de prisioneros de guerra, de acuerdo con la organización. Esto significa que la muestra incluye personas capturadas por Ucrania y condiciona expresamente el alcance de las conclusiones.


El propio informe explica por qué solo mira un lado: pidió permiso a las autoridades rusas y no obtuvo respuesta, y en mayo de 2025 Rusia declaró a Amnistía organización indeseable, lo que prohibió su presencia en el país y penalizó sus actividades allí.

Por eso, dice el documento, no ha podido seguir de forma equivalente las denuncias sobre el lado ucraniano, incluidas las que difundieron medios estatales rusos.

La única cifra de conjunto que recoge el informe es ajena: el Cuartel General de Coordinación de Ucrania identificó, a abril de 2026, al menos 28.391 extranjeros de 136 países que habrían participado en las hostilidades con las Fuerzas Armadas rusas.

Amnistía advierte en el mismo documento que no puede corroborar esa cifra de forma independiente ni la magnitud real del problema. Tampoco cabe trasladar a todo el frente la descripción de drones hecha por una persona entrevistada.

Hasta la publicación de esta nota no se verificó una respuesta del Gobierno ruso a las acusaciones ni un pronunciamiento de la Cancillería colombiana sobre este informe en particular.

¿De dónde sale esta información?

La acusación, el mecanismo descrito, las nacionalidades, los testimonios y los límites de la muestra proceden del comunicado publicado por Amnistía Internacional el 10 de septiembre de 2026, que presenta la investigación titulada Russia: Trafficking of Foreign Nationals to Fight in Ukraine.

La muestra, el desglose de los 15 entrevistados, el dato de los 28.391 extranjeros y los límites metodológicos salen del documento completo, referencia EUR 46/1361/2026.

La Cancillería colombiana informó el 5 de septiembre de 2026 sobre acciones diplomáticas, consulares y preventivas frente al reclutamiento de connacionales para conflictos internacionales, cinco días antes de este informe.

El contexto colombiano sobre las gestiones familiares procede de la nota de Más Colombia del 6 de septiembre de 2026. Allí se informó que la Cancillería atendía 1.753 solicitudes relacionadas con connacionales en Rusia y Ucrania, cifra que no equivale a víctimas de trata.