Aranceles al acero: el dilema entre impulsar la industria local y redefinir la política industrial en Colombia
El debate sobre la propuesta de aumentar los aranceles al acero en Colombia refleja un conflicto más amplio entre la necesidad de proteger la industria local y contar con una política industrial.
La reciente propuesta del Comité de Productores de Acero de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) para aumentar los aranceles al acero en Colombia ha generado un debate intenso entre productores nacionales e importadores.
La solicitud, que busca elevar los aranceles al acero del 5% al 20% o 25%, ha puesto en evidencia las tensiones entre la necesidad de proteger la industria local y la falta de una política industrial del acero.
Actualmente la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) lleva a cabo dos investigaciones con el fin de establecer si se necesitan medidas de de salvaguardia para las importaciones de barras de hierro o acero corrugadas para refuerzo de concreto, y al alambrón de hierro o acero sin alear o de los demás aceros aleados.
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La realidad de la industria del acero en Colombia
Colombia cuenta con una industria siderúrgica desde 1938. Actualmente cuenta con 6 plantas de acería y 12 plantas de laminación en caliente para la producción de aceros largos, con una capacidad instalada de 2,6 millones de toneladas.
La producción de acero la realizan cinco siderúrgicas, que representan el 100% de la producción de aceros largos en el país. Estas empresas son: Acerías Paz del Río, Gerdau-Diaco, GSR, Sidoc y Ternium. La producción está destinada principalmente al sector de la construcción e infraestructura y abastecen la mayor parte del mercado nacional.
La industria siderúrgica aporta 45.000 empleos directos e indirectos y tiene presencia en 16 departamentos del país.

La industria de acero en Colombia produjo 1,47 millones de toneladas de aceros largos en el 2023, registrando una caída 45.000 toneladas con respecto al 2022. Mientras que en el mundo durante el mismo año se produjeron 1.892,2 millones de toneladas de acero, 2 millones más que en 2022.
Durante el 2023, China produjo 1.019,1 toneladas de acero, Estados Unidos produjo 81,4 millones de toneladas, Brasil produjo 31,8 millones de toneladas y México produjo 16,2 millones de toneladas, según datos de World Steel Association.
De hecho, mientras que entre 2025 y 2023 la producción de acero en Colombia se ha mantenido estancada alrededor de los 1,4 millones de toneladas, con su punto máximo en 2021 cuando se produjeron 1,53 millones de toneladas. Durante el mismo periodo, la producción mundial pasó de 1.627 millones de toneladas a 1892,2.
El consumo aparente de acero en Colombia durante el 2023 fue de cerca de 65 kilogramos por persona, según el Comité Colombiano de Productores de Acero, una cifra muy baja en comparación con países desarrollados. En Brasil el consumo aparente de acero en 2023 fue de 110,3 kg per cápita, en México fue de 221,8 kg per cápita, en Estados Unidos fue de 266,3 kg per cápita, en China alcanzó los 628,3 kg por habitante, de acuerdo con datos de la World Steel Association.

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El debate: aumentar los aranceles al acero para proteger la industria
La propuesta de aumentar los aranceles al acero ha sido presentada como una solución necesaria para contrarrestar lo que los productores consideran prácticas de comercio desleal. Daniel Rey, director ejecutivo del Comité Colombiano de Productores de Acero de la ANDI, defiende esta medida al señalar que la mayoría de las investigaciones por prácticas de comercio desleal en el mundo involucran a China y Rusia. Según Rey, estas prácticas están poniendo en riesgo a la industria del acero colombiana, que a su juicio, tiene la capacidad de satisfacer la demanda interna de acero sin necesidad de depender de importaciones masivas.
No obstante, esta propuesta ha generado preocupación entre los importadores de acero. David Barros, director ejecutivo de Camacero, advirtió que un aumento en los aranceles al acero podría tener consecuencias negativas no solo para la industria sino también para el mercado en general. Según Barros, si los aranceles al acero sobre productos como el alambrón suben del 5% al 20% o 25%, se podría dar un incentivo para importar productos finales, como el alambre, lo que a su vez podría poner en riesgo la viabilidad de las empresas que han invertido significativamente en su infraestructura y tecnología.

¿Y la política nacional del acero en Colombia?
La situación de estancamiento del sector del acero, agravada con el aumento de las importaciones. Según David Barros, para cambiar el estado de las cosas y aumentar la capacidad productiva del país haría falta una política industrial en Colombia que logre canalizar la inversión publica y privada hacia el sector.
Hasta ahora la única política que se ha formulado con respecto al sector es el Conpes 3062 de 1999, que estableció una estrategia de impulso al sector siderúrgico en Colombia, que sin embargo no se ha aplicado exhaustivamente.
En la Política Nacional de Reindustrialización, no obstante, no se contempla este sector que es de vital importancia para el desarrollo industrial y de infraestructura.
