miércoles, 19 de agosto de 2026
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Mercado laboral en Colombia 2026: desempleo, salarios y desigualdad

¿Cómo está el mercado laboral en Colombia en 2026? Conozca las cifras de desempleo, salarios, informalidad y desigualdad por ciudades.

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Colombia atraviesa uno de los mejores momentos recientes en materia de desempleo, pero el mercado laboral todavía está lejos de ser homogéneo. Mientras algunas ciudades registran tasas de desocupación cercanas al 7%, otras superan el 20%; además, más de la mitad de los trabajadores del país permanece en la informalidad y los ingresos laborales presentan grandes diferencias según la ciudad, la actividad económica y las condiciones del trabajador.

El mercado laboral colombiano llega al segundo semestre de 2026 con una señal positiva: el desempleo continúa descendiendo. Sin embargo, detrás de la tasa nacional hay profundas diferencias territoriales y salariales que muestran que tener empleo no necesariamente significa tener un trabajo formal, estable y bien remunerado.

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en junio de 2026 la tasa de desocupación nacional fue de 8,0%, frente al 8,6% registrado en junio de 2025. Al mismo tiempo, la tasa de ocupación llegó a 59,4%, 0,9 puntos porcentuales por encima de la registrada un año atrás.

En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, el desempleo también fue de 8,0% en junio, frente al 8,3% del mismo mes de 2025.

La fotografía general, por tanto, es favorable. Pero cuando se mira ciudad por ciudad, el panorama cambia considerablemente.

Colombia tiene menos desempleo, pero no todas las ciudades avanzan al mismo ritmo

Los resultados del trimestre móvil abril-junio de 2026 muestran una diferencia particularmente amplia entre las ciudades colombianas.

Quibdó registró la tasa de desempleo más alta, con 23,3%, seguida por Cartagena, con 13,2%, e Ibagué, con 12,8%.

En el extremo contrario se ubicaron Medellín A.M., con 7,1%; Pereira A.M., con 7,2%; y Villavicencio, con 7,9%.

La diferencia entre Quibdó y Medellín supera, así, los 16 puntos porcentuales.

CiudadTasa de desempleo abril-junio 2026
Quibdó23,3%
Cartagena13,2%
Ibagué12,8%
Tunja11,8%
Pasto11,7%
Neiva11,6%
Riohacha11,3%
Sincelejo10,1%
Florencia10,0%
Montería9,5%
Valledupar9,3%
Bogotá D.C.8,8%
Barranquilla A.M.8,7%
Cali A.M.8,6%
Bucaramanga A.M.8,4%
Manizales A.M.8,4%
Armenia8,3%
Popayán8,2%
Santa Marta8,1%
Cúcuta A.M.8,1%
Villavicencio7,9%
Pereira A.M.7,2%
Medellín A.M.7,1%

Fuente: DANE, GEIH, trimestre móvil abril-junio de 2026.

Esta diferencia es fundamental para entender el mercado laboral colombiano: hablar de una tasa nacional de desempleo de 8% puede ocultar realidades completamente distintas dependiendo del lugar donde viva el trabajador.

El problema que persiste: más de la mitad de los trabajadores son informales

El desempleo no es el único indicador que permite determinar la salud del mercado laboral.

En el trimestre abril-junio de 2026, el 54,5% de los ocupados en Colombia estaba en la informalidad, una reducción de 0,5 puntos porcentuales frente al 55,0% registrado un año antes.

La diferencia territorial vuelve a ser considerable.

En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, la informalidad fue de 40,7%, mientras que en las 23 ciudades y áreas metropolitanas llegó a 41,9%.

Pero en los centros poblados y zonas rurales dispersas alcanzó un preocupante 83,2%.

Esto significa que la reducción del desempleo convive con un problema estructural: una parte importante de los nuevos puestos de trabajo no necesariamente está acompañada de las condiciones asociadas al empleo formal.

Las ciudades con mayores niveles de informalidad fueron Sincelejo, con 65,7%; Riohacha, con 62,4%; Valledupar, con 60,7%; Cúcuta A.M., con 60,6%; y Montería, con 58,8%.

En contraste, Bogotá presentó una informalidad de 33,3%, seguida de Tunja, con 35,1%, Manizales, con 35,4%, y Medellín, con 38,1%.

¿Cuánto gana un trabajador en Colombia?

Otra forma de observar las diferencias del mercado laboral es a través de los ingresos.

Para 2026, el salario mínimo mensual legal quedó establecido en $1.750.905, mientras que el auxilio de transporte es de $249.095 para quienes cumplen los requisitos legales. Con ambos conceptos, un trabajador que recibe el mínimo y tiene derecho al auxilio puede alcanzar $2 millones mensuales.

Sin embargo, el salario mínimo constituye solamente el piso legal. Los ingresos laborales reales presentan diferencias importantes según la ciudad.

Un análisis del Departamento Nacional de Planeación (DNP), elaborado con información de la GEIH del DANE, encontró que durante el segundo trimestre de 2025 Bogotá y Medellín registraron los ingresos laborales promedio más altos entre las 13 áreas metropolitanas.

El DNP ubicó el ingreso laboral promedio de Bogotá en 1,21 veces el promedio de las 13 áreas metropolitanas, mientras Medellín alcanzó 1,05 veces. El promedio de las 13 áreas se tomó como referencia equivalente a 1.

En el otro extremo, Montería, Cartagena y Cúcuta registraron los niveles de ingreso laboral promedio más bajos.

La diferencia es relevante porque demuestra que el lugar donde una persona trabaja puede influir significativamente en su capacidad de generación de ingresos.

Además, entre el segundo trimestre de 2024 y el mismo periodo de 2025, el ingreso laboral promedio de las 13 áreas metropolitanas aumentó 10,8% en términos nominales y 5,7% en términos reales, es decir, después de descontar la inflación.

Las ciudades donde existe mayor desigualdad de ingresos

Para medir la desigualdad, el DANE utiliza el coeficiente de Gini, que permite observar qué tan concentrado está el ingreso de los hogares.

Aquí es importante hacer una precisión: el Gini publicado por el DANE para las ciudades mide desigualdad de ingresos, no exclusivamente desigualdad salarial. Sin embargo, es uno de los mejores indicadores disponibles para observar las diferencias económicas entre territorios.

En 2025, el Gini nacional cayó de 0,551 a 0,531, una reducción estadísticamente significativa de 0,020 puntos.

Pero el comportamiento fue muy diferente entre ciudades.

Las ciudades con mayor desigualdad de ingresos en 2025

CiudadGini 2025
Quibdó0,555
Riohacha0,542
Sincelejo0,514
Florencia0,506
Bogotá0,501
Cartagena0,486
Barranquilla0,491
Cali0,487
Medellín0,478
Bucaramanga0,481

Fuente: DANE, Pobreza Monetaria 2025.

El caso de Quibdó resulta especialmente llamativo. Mientras el Gini nacional disminuyó, en la capital del Chocó aumentó de 0,531 en 2024 a 0,555 en 2025. De acuerdo con el DANE, fue la única de las 23 ciudades analizadas que presentó un aumento estadísticamente significativo del coeficiente de Gini.

Esto permite observar una de las principales paradojas del mercado laboral colombiano: una mejora nacional puede coexistir con un deterioro de las condiciones económicas en determinadas ciudades.

Bogotá paga más, pero también concentra una fuerte desigualdad

Bogotá constituye otro caso interesante.

La capital tiene uno de los mercados laborales más formales del país: la informalidad fue de 33,3% en abril-junio de 2026, muy por debajo del promedio nacional de 54,5%.

También registra uno de los ingresos laborales promedio más altos entre las grandes ciudades, de acuerdo con el DNP.

Pero simultáneamente Bogotá tuvo un Gini de 0,501 en 2025, uno de los más elevados entre las principales ciudades del país.

Esto evidencia que un mercado laboral con mejores salarios promedio no necesariamente significa que los ingresos estén distribuidos de manera equitativa.

La brecha entre hombres y mujeres continúa

Las diferencias no solamente aparecen entre ciudades.

En el trimestre abril-junio de 2026, la brecha entre hombres y mujeres en la participación laboral fue de 22,9 puntos porcentuales y la diferencia en la tasa de ocupación alcanzó 23,2 puntos. La brecha de desempleo fue de 3,4 puntos porcentuales.

El problema también tiene una dimensión salarial.

El DANE ha documentado que las diferencias de ingresos entre hombres y mujeres tienden a ampliarse en determinados grupos y sectores. En sus análisis de ingresos laborales, las brechas son especialmente relevantes entre trabajadores independientes e informales y en algunas ramas de actividad.

Esto significa que la discusión sobre el mercado laboral no puede limitarse a cuántos puestos de trabajo se crean. También importa quién consigue esos empleos, cuánto gana, si tiene seguridad social y en qué ciudad está ubicado.

Los jóvenes enfrentan un mercado laboral mucho más difícil

La población joven continúa enfrentando una tasa de desempleo considerablemente superior a la del conjunto de trabajadores.

Entre abril y junio de 2026, la tasa de desocupación de los jóvenes entre 15 y 28 años fue de 14,7%, aunque disminuyó 0,6 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025.

La tasa de ocupación juvenil fue de 47,2%.

La situación es todavía más complicada en algunas ciudades.

En el trimestre abril-junio, el desempleo juvenil llegó a 33,9% en Quibdó, 24,5% en Sincelejo y 23,0% en Cartagena.

En contraste, Pereira registró 12,5%, Neiva 12,7% y Medellín 12,9%.

La distancia entre ciudades vuelve a ser evidente: para un joven de Quibdó, las posibilidades de encontrar empleo son sustancialmente menores que para uno de Medellín o Pereira.

¿Qué está pasando entonces con el mercado laboral colombiano?

Los datos permiten identificar cuatro tendencias.

Primero, el desempleo está en niveles bajos. La tasa nacional de 8,0% de junio de 2026 confirma que la recuperación del empleo se mantiene.

Segundo, la informalidad sigue siendo el principal desafío. Aunque disminuyó ligeramente, todavía representa 54,5% del empleo nacional y supera el 80% en las zonas rurales.

Tercero, existen grandes diferencias territoriales. Quibdó presenta simultáneamente uno de los mayores niveles de desempleo y la mayor desigualdad de ingresos entre las ciudades analizadas, mientras ciudades como Medellín presentan menores tasas de desempleo y mayores ingresos laborales promedio.

Cuarto, el promedio nacional puede esconder realidades muy diferentes. El hecho de que Colombia tenga una tasa de desempleo de 8% no significa que el mercado laboral funcione de la misma manera para un trabajador de Bogotá, uno de Medellín, uno de Quibdó o uno de Sincelejo.

El reto ya no es solamente crear empleo

Colombia llega a la segunda mitad de 2026 con un mercado laboral que, desde el punto de vista de la cantidad de empleos, muestra una evolución favorable.

Pero el desafío comienza a desplazarse hacia otra pregunta: ¿qué tan buenos son los empleos que se están creando?

La respuesta exige mirar simultáneamente el desempleo, los salarios, la formalidad, la seguridad social, la productividad y las diferencias regionales.

El país puede reducir el desempleo y, al mismo tiempo, mantener una elevada informalidad. Puede aumentar el ingreso promedio y conservar grandes diferencias salariales entre ciudades. Y puede reducir el Gini nacional mientras una ciudad como Quibdó experimenta un aumento de la desigualdad.

Por eso, más que hablar solamente de un mercado laboral que «mejora», los datos de 2026 muestran un mercado laboral más dinámico, pero profundamente desigual.

El desafío para los próximos años será conseguir que la reducción del desempleo se traduzca en más empleo formal, mejores ingresos y mayores oportunidades fuera de las grandes capitales.

Porque en Colombia, conseguir trabajo sigue dependiendo en buena medida de una pregunta que no aparece en la tasa nacional de desempleo: ¿en qué ciudad vive el trabajador?

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