MinAmbiente reportó el envío a Bélgica de 300 toneladas de residuos tóxicos de transformadores: en el país quedan 860 por eliminar
Colombia puede tratar una parte de estos desechos, pero los de alta concentración deben eliminarse en instalaciones del exterior. El plazo nacional vence el 31 de diciembre de 2028.
Trescientas toneladas de residuos con bifenilos policlorados (PCB) partieron de Santa Marta hacia Bélgica para ser eliminadas, informó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en su comunicado del 30 de septiembre de 2026. Es la primera exportación de este tipo en ocho años.
En el país quedan 860 toneladas de esos residuos por eliminar, y la ley da plazo hasta el 31 de diciembre de 2028, según el Ministerio. El inventario oficial del IDEAM, sin embargo, reporta cifras de otra escala.
¿Qué son los PCB y por qué son peligrosos?
Los PCB son químicos usados como aislantes y refrigerantes eléctricos. Un contaminante orgánico persistente dura mucho y se acumula en la grasa corporal, explica la ficha de los PCB del Convenio de Estocolmo, acuerdo mundial contra estos contaminantes administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La Organización Mundial de la Salud relaciona la exposición general con alteraciones del hígado, la tiroides, la piel, los ojos, el sistema inmune y el neurodesarrollo, además de menor peso al nacer, toxicidad reproductiva y cáncer. Esos efectos describen la exposición a PCB en general, no este cargamento.
¿Por qué se mandan a Bélgica y no se tratan aquí?
Colombia sí puede tratar una parte de los residuos, pero no todos. Los desechos con altas concentraciones o características que superan la capacidad nacional deben eliminarse en instalaciones del exterior; por eso esta carga viajó a Bélgica para recibir un proceso especializado.
No se informó a qué planta llegará ni qué empresa la operará. El Convenio de Basilea exige consentimiento escrito previo de los países de exportación, tránsito e importación para mover residuos peligrosos entre fronteras, un control que busca asegurar su manejo autorizado.
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La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que evalúa permisos ambientales nacionales, autorizó el movimiento; la DIAN y la Policía inspeccionaron la carga. El acompañamiento técnico tuvo apoyo del PNUD y del GEF: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
¿Cuánto falta por eliminar y hasta cuándo hay plazo?
La Resolución 222 de 2011 del Ministerio de Ambiente obliga a eliminar las existencias y los desechos con PCB identificados a más tardar el 31 de diciembre de 2028, y define qué concentraciones entran en esta categoría.
El umbral es de 50 partes por millón: esa medida indica cuántas partes de la sustancia hay dentro de un millón de partes del material. El plazo de 2025 era para retirar del uso los equipos contaminados; el plazo final es para eliminar existencias y desechos, en línea con el Convenio de Estocolmo.
El comunicado del Ministerio afirma que entre 2001 y 2024 se eliminaron 9.400 toneladas, sin explicar cómo calculó esa cifra ni las 860 pendientes. La proyección oficial es completar la eliminación dentro del plazo legal.
Otra fuente oficial muestra una escala diferente. El inventario registra 1.862,4 toneladas contaminadas, 986,9 eliminadas y 875,6 pendientes al cierre de 2024, señala el informe nacional sobre PCB del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), publicado el 19 de diciembre de 2025.
Las cantidades pendientes son cercanas, pero las eliminadas no coinciden. No es posible determinar cuál comparación corresponde porque el comunicado no detalla su método de cálculo ni explica si abarca un universo distinto al inventario.