Fondo del Magisterio pidió $5,8 billones para salud y le aprobaron $3,8 billones: inició con $2 billones menos
El vicepresidente saliente reportó que el presupuesto solicitado para salud fue de $5,8 billones, pero el Consejo Directivo aprobó $3,8 billones. El documento también advierte presiones en pensiones, pagos y prestaciones.

El Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), el fondo que administra las prestaciones de los docentes, solicitó $5,8 billones para salud en diciembre de 2025. El Consejo Directivo, órgano de decisión del Fondo, aprobó $3,8 billones, por lo que el año presupuestal comenzó con $2 billones menos de lo solicitado.
La fuente es el informe de gestión de Herman Bayona Abello, vicepresidente saliente, entregado a la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), la organización sindical nacional de los docentes. Es un informe de parte, no una auditoría ni un examen de un organismo de control.
A esa diferencia se sumó el pago de $890.000 millones correspondientes a años presupuestales anteriores durante los primeros meses. El documento ofrece contexto financiero para problemas que afectan al magisterio y menciona represamiento de peticiones, quejas, reclamos y sugerencias (PQRS), rezagos en cesantías y pagos asociados a la Prima Ley 91, un pago prestacional citado con ese nombre.
También estimó un faltante de $463.445 millones para cerrar la nómina pensional de 2026. En salud, con corte al 10 de julio, se habían radicado costos por $3,583 billones —cuentas presentadas para cobro— y los pagos sumaban $2,043 billones, equivalentes al 57 %.
¿Por qué el presupuesto de salud quedó corto desde el inicio?
Porque la solicitud presentada en diciembre de 2025 fue superior a lo que finalmente autorizó el Consejo Directivo. La diferencia entre los $5,8 billones solicitados y los $3,8 billones aprobados fue de $2 billones, una brecha que ya existía al comenzar la ejecución de 2026.
El informe agrega otra presión sobre esos recursos: en los meses iniciales se destinaron $890.000 millones a obligaciones de años presupuestales anteriores. Según la versión de Bayona, ese pago se hizo para mitigar riesgos.
Tendencias:
➜ California subirá su salario mínimo a US$17,40 en 2027: el cambio también eleva a US$72.384 el umbral para ciertos empleados
➜ ¿Le faltan semanas para pensionarse? Tres fallos de 2026 aclaran cuándo deben contarlas aunque el empleador no haya pagado
¿Cuánto de las cuentas de salud se había pagado?
Al 10 de julio de 2026 se habían pagado $2,043 billones frente a costos radicados por $3,583 billones. Los pagos representaban el 57 % del valor presentado para cobro; esa comparación no significa que todo el saldo restante estuviera listo para pago ni que fuera una deuda reconocida.
Entre una cuenta presentada y un desembolso existen etapas presupuestales. El informe registró compromisos —recursos reservados para gastos ya adquiridos— por $2,629 billones, equivalentes al 73,4 %, y obligaciones —cuentas reconocidas para ordenar su pago— por $2,493 billones, el 69,6 % del costo radicado.
El promedio mensual de servicios radicados era de $482.240 millones. Además, el documento reportó provisiones de 2025 sin Certificado de Registro Presupuestal por $443.581 millones; este certificado, conocido como CRP, respalda la afectación de recursos para una obligación.
¿Qué riesgo señaló el informe para la nómina pensional?
La estimación presentada por la Vicepresidencia ubicó las necesidades de la nómina pensional de 2026 por encima del presupuesto disponible. El faltante calculado para cerrar el año era de $463.445 millones, aunque se trata de una proyección del informe y no de un resultado definitivo auditado.
El cálculo comparó necesidades estimadas por $15,715 billones con un presupuesto disponible de $15,252 billones. Por eso, la cifra debe leerse como una advertencia presupuestal para el cierre del año y no como la confirmación de que una mesada concreta dejará de pagarse.
¿Cómo se relacionan estas cifras con las demoras que viven los docentes?
Las cifras muestran presiones de caja y de trámite que ayudan a dimensionar las dificultades, pero el documento no demuestra que cada demora individual tenga una sola causa. El propio informe identifica represamiento de PQRS, rezagos en cesantías y pagos asociados a la Prima Ley 91 entre sus hallazgos sensibles.
También menciona agotamiento presupuestal en auxilios durante 2025, una transición tecnológica incompleta y la necesidad de mejorar la coordinación con las Secretarías de Educación Certificadas, las autoridades territoriales habilitadas para administrar el servicio educativo. Son hallazgos consignados por la administración saliente, no conclusiones independientes de control fiscal o disciplinario.
¿Qué se puede concluir y qué no dice el documento?
Se puede concluir que el vicepresidente saliente dejó por escrito una brecha entre lo solicitado y lo aprobado para salud, obligaciones anteriores y alertas sobre pensiones y prestaciones. No se puede presentar su versión como una auditoría independiente, pues el texto fue elaborado por quien entregaba el cargo.
El informe está fechado el 1 de septiembre de 2026 y Fecode lo publicó al día siguiente. En las búsquedas realizadas hasta esta hora no se encontró cobertura periodística equivalente sobre su contenido.
El documento tampoco informa las razones de la salida de Bayona. No permite afirmar que fue destituido, que renunció bajo presión ni atribuirle otro motivo; solo consta la entrega del cargo y su identificación como exvicepresidente.
Fuentes
Documento original: informe de gestión entregado a Fecode, fechado el 1 de septiembre de 2026.